La Xunta prueba la IA para mejorar la respuesta a llamadas de emergencia
El proyecto fue seleccionado por el Gobierno español para pruebas de sistemas de alto riesgo

La transcripción en tiempo real de voz a texto de las llamadas de emergencia con un sistema que reconozca el gallego, el castellano y el inglés, que mejore la calidad de los audios es el objetivo del proyecto que está desarrollando la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega) en colaboración con la Fundación Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y Comunicación de Galicia (Fundación Citic).
Este proyecto fue seleccionado por el Ministerio para la Transformación Digital como modelo de acceso a servicios esenciales públicos para participar en el Sandbox IA que se desarrolla desde el año 2025. El Sandbox IA consiste en la realización y seguimiento de pruebas de 12 sistemas de IA considerados de alto riesgo con el objetivo de elaborar unas guías sobre buenas prácticas que acaba de publicar la Agencia Estatal de Supervisión de Inteligencia Artificial (Aesia), dirigidas a desarrolladores de IA. La Xunta es la única administración pública que participa en los proyectos seleccionados por el ministerio.
Además del acceso a servicios esenciales, el Sandbox IA incluye proyectos sobre biometría, empleo, infraestructuras críticas, maquinaria y productos sanitarios. Se trata de áreas consideradas de alto riesgo por el reglamento europeo de IA por su impacto en los derechos fundamentales.
El equipo responsable del desarrollo del ‘Sistema de procesado de la transcripción inteligente de las comunicaciones de emergencias’ analizó los principales modelos de transcripción de código abierto del mercado, como Whisper o Wav2Vec2, así como su adaptación a las necesidades de identificación y transcripción en gallego, castellano e inglés. La conclusión a la que llegó es la necesidad de disponer de un sistema híbrido de reconocimiento automático de voz, y un modelo de lenguaje.
El modelo de prueba empleó para el entrenamiento del sistema más de 700.000 audios y más de 2.000 horas de grabaciones. En la fase de implementación se validará su operatividad con audios en situaciones reales. En las pruebas se identificaron tres escenarios: llamadas de alta calidad procedentes de operativos (de tráfico, incendios, etc.); llamadas de calidad media, de particulares tranquilos; y llamadas de baja calidad, procedentes de situaciones de emergencia real. En todos los casos se analizó el rendimiento en función del ruido, el estrés del hablante o los solapamientos de voz.
Una vez creada la arquitectura del sistema, la base de datos de transcripciones y el sistema de búsqueda para los usuarios, a lo largo de este año se realizará la evaluación final de los modelos y la selección definitiva. También se afrontará la integración en sistemas reales de gestión de emergencias para el almacenamiento, con la posibilidad de consultar y compartir audios, así como la validación real y la puesta en marcha operativa.
El uso de la Inteligencia Artificial en la transcripción de llamadas de voz implica una mejor atención, más concentrada y con una mayor implicación de los operadores en los procedimientos y avisos a los medios operativos. Y redundará en una respuesta más ágil y eficiente en situaciones de emergencias en las que reducir los tiempos es fundamental.
Modelo de gobierno
Para el desarrollo y funcionamiento de los sistemas de IA, la Xunta cuenta con un modelo de gobierno que establece las diferentes fases del ciclo de vida de los proyectos con esta tecnología que tienen en cuenta las exigencias del Reglamento (UE) 2024/1689, que es la ley europea de IA, y de la Ley 2/2025 de Galicia, de 2 de abril, para el desarrollo e impulso de la IA en Galicia.
De acuerdo con este ciclo, hay una fase preliminar (con tres etapas) para identificar las oportunidades, valorar la viabilidad y analizar los riesgos. En la fase de diseño (con dos etapas), se detallan las necesidades funcionales, la arquitectura técnica, y se definen y se preparan los datos que va a necesitar el sistema de IA. La tercera fase, llamada de implantación (con tres etapas), afronta la construcción, integración y validación del sistema de IA, garantizando su fiabilidad técnica, el cumplimiento normativo y la coherencia con los principios éticos. La última fase, la de operación, cuenta con dos etapas: una para la monitorización del rendimiento, el mantenimiento o el avance continuo; y otra para el control de la retirada progresiva del sistema de IA en el caso de desactivación.
Todo este proceso es gestionado por la Oficina de Inteligencia Artificial, con la implicación de la dirección de la Agencia para la Modernización Tecnológica de Galicia y la participación de la Comisión Estratégica de IA, las personas comisionadas de IA en cada departamento, las unidades tecnológicas responsables, las unidades promotoras funcionales, y las personas delegadas de Protección de Datos.








