El Arosa, a la espera de la decisión federativa de meter o no a los vascos en su liga de Segunda RFEF
Gallegos, asturianos y cántabros seguirán juntos en el Grupo I, pero falta por saber si con los clubes de Castilla y Léon o con los de Euskadi

La Real Federación Española de Fútbol maneja dos escenarios posibles en la composición del grupo I de Segunda RFEF la próxima temporada, en el que militará el Arosa. La primera opción, que han votado los clubes gallegos, contempla mantener la distribución geográfica actual, formada por Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León. Mientras que la altenativa pasa por cambiar Castilla y León por el País Vasco.
En los próximos días, una vez escuchados a todos los clubes participantes en los diferentes grupos del cuarto escalón del fútbol nacional, la Federación anunciará la decisión adoptada. El Arosa, por tanto, ya sabe que tendrá como rivales a los asturianos Real Oviedo Vetusta, Marino de Luanco y UD Llanera; a los cántabros Rayo Cantabria (filial del Racing de Santander) y Gimnástica de Torrelavega; y a los gallegos Coruxo, Compostela, Bergantiños y Ourense CF.
A la espera de conocer lo que ocurre con el Arenteiro, que arrastra una deuda de 1,7 millones de euros, de la cual casi un tercio está contraída con la plantilla, por lo que todo hace indicar que será descendido administrativamente después del 30 de junio y saldrá la próxima temporada en Tercera RFEF. De forma que su vacante sería ofrecida a otros equipos, previo pago de una cantidad económica fijada por la RFEF. Primero a los descendidos deportivamente de Segunda y posteriormente a los de Tercera mejor clasificados del grupo gallego.
Si sale adelante la propuesta que desea el Arosa, el grupo 1 de Segunda RFEF se completaría con los equipos de Castilla y Léon: Atlético Astorga, Salamanca CF, Real Valladolid B, Real Ávila, Atlético Tordesillas, Gimástica Segoviana y Numancia. El Arosa tendría su desplazamiento más lejano a Soria (672 kilómetros), el resto serían de menos de 600 kilómetros: Torrelavega y Santander (poco más de 500), Segovia (582), Ávila (572), Valladolid (493) y Tordesillas (463). Además, de acuerdo al nivel mostrado en los últimos años, el grupo sería algo más asequible en el aspecto deportivo.
Pero si la Federación Española opta finalmente por la otra propuesta, ya que también debe valorar las diferentes posibilidades de distribuir geográficamente otros grupos, el equipo de Vilagarcía tendría que realizar hasta siete viajes de más de 600 kilómertos hasta el País Vasco, para enfrentarse a Alavés B, Eibar B, Amorebieta, Sestao River, Baskonia, Guernica y Portugalete. La mayoría, a priori, rivales más duros que los equipos de Castilla y León.










