Un talismán de apellido Remeseiro
El coruñés ascendió a Segunda RFEF en sus tres últimas temporadas en Tercera. “Fue una pasada lo que viví este año en el Arosa. En Vilagarcía se respira fútbol y tener esta afición es increíble”

Lo advirtió el día de su presentación, cuando dijo que no venía al Arosa a pasar el rato, sino a luchar por ascender. Y en Vilagarcía el coruñés Marcos Remeseiro lo volvió a hacer. Por tercera vez celebró el salto a Segunda RFEF, convirtiéndose en uno de los pocos futbolistas españoles que pueden presumir de este particular triplete desde la reestructuración de las ligas hace cinco años.
Su apuesta le salió redonda. Dejó después de seis años el Bergantiños, donde era el capitán, para aportar experiencia y liderazgo en el Arosa. Y disfrutar del ambiente de fútbol que se respira en A Lomba, cuyo clímax se vivió el domingo. “Todo se complicó porque el Céltiga es un buen equipo, pero le dimos la vuelta”, relata con la voz aún algo quebrada tras una celebración que se alargó “todo lo que pudimos”. “Sufrimos, pero habiendo remontado se disfruta mucho más. No podría haber una forma mejor de ascender”.
Remeseiro habla con conocimiento de causa, puesto que saldó con ascensos sus tres últimas temporadas en Tercera. “Los compañeros bromean con eso y me llaman amuleto”, si bien su intención no es firmar con otro equipo de esta categoría para seguir ejerciendo de talismán, sino seguir en Vilagarcía. “Estoy contentísimo de haber venido al Arosa. Este año fue una pasada lo que viví aquí. Se respira fútbol. Tener esta afición en Tercera Divisón es increíble”.
La euforia de la gesta está dando paso al regocijo y a una satisfacción que asimilan poco a poco, “empiezo a darme cuenta de lo que conseguimos este año”. A la hora de analizar la temporada, Remeseiro explica que “todo fue un proceso, lo sabíamos, iba a llevar su tiempo porque llegó un entrenador nuevo y hubo que resetear lo de la temporada anterior”.
Acerca de que el Arosa estuviese a 11 puntos del liderato al final de la primera vuelta, dice lo siguiente: “se habla ahora de que el Compostela dejó escapar esa diferencia, pero la realidad es que es mérito del Arosa, que hizo una segunda vuelta de 40 puntos, una pasada, después de una primera que no fue mala”.
Para el coruñés, una de las claves en este pulso final con los santiagueses, que el Arosa decantó a su favor, fue la mentalidad del equipo. “Fue tremenda, sobre todo después de que nos ganaran aquí. Afrontamos los cuatro últimos partidos como un equipo grande”, y ganaron todos, tres de ellos derbis, incluyendo una remontada que ya pasa a la historia de la octogenaria entidad.










