El Arosa toca el cielo: se proclama campeón y vuelve a Segunda RFEF
Firmó una apoteósica remontada ante el Céltiga en A Lomba, donde tres mil personas festejaron el ascenso (3-2)

El Arosa tocó el cielo. Del suspense a la gloria pasando por el sufrimiento. No podía ser fácil, es el signo del club, pero esta vez no se escapó y A Lomba pudo celebrar el título de liga y el regreso a Segunda RFEF cuatro temporadas después. El equipo de Gonza Fernández levantó un 0-2 en la segunda parte ante el Céltiga e hizo inútil la victoria del Compostela en Viveiro.
Palmás inició y completó la remontada, con la ayuda de Iñaki. Ambos salieron desde el banquillo, demostrando que el técnico manejó esta temporada, que ya es histórica, una plantilla para hacer algo grande. Nada menos que conquistar el título de Tercera 33 años después de que, con Félix Carnero en el banquillo, el Arosa cantara el alirón y ascendiese a Segunda B, cuando este era el tercer escalón del fútbol español. Ahora regresa al cuarto, al igual que en 2001, cuando ganó la liga de Preferente con Pedro Ferreira en el banquillo. A estos nombres, junto a los de Piscis y Rafa Sáez, se une ahora el de Gonza Fernández y esta plantilla que pasa a la historia de la entidad, justo la temporada que el club cumple ochenta años.

El partido fue de infarto y tuvo un final apoteósico. El Céltiga, un equipo de autor, no lo puso fácil y durante muchos minutos estuvo por delante en el marcador. Pero llegó el arreón del equipo máximo realizador de la categoría, ya cuando ambos entrenadores movieron el banquillo, y el Arosa volteó la situación y llevó el deleite a la afición local, que acudió en masa a la cita.

Las dos gradas principales del campo estaban prácticamente a rebosar. Y el Arosa empezó bien, como en Cambados. De hecho tuvo una primera ocasión muy clara al minuto de juego. Filtró el pase Martín Diz sobre el desmarque de Álex Rey, que optó por el pase atrás en área, pero no encontró a Rivera. Sin embargo, el que golpeó primero fue el equipo de Luis Carro. A los cinco minutos, en la primera vez que pasó de mediocampo, progresó por banda izquierda con Anxo. Desdobló Álex Rodríguez, que puso un buen centro al corazón del área, donde el pichichi de la liga Adri Rodríguez controló y marcó a la media vuelta. El peor escenario posible para los locales de inicio.

Pero reaccionaron bien, espoleados por su público y encontrando en la banda derecha el conducto perfecto para profundizar y generar. A los diez minutos el Arosa tuvo una opción muy clara. Llegó Torrado a línea de fondo, puso un centro abajo al área, donde maniobró Álex Rey y acabó disparando de zurda por encima del larguero Concheiro.

El equipo de Gonza dominaba, aunque le costaba hundir en su área a un Céltiga bien posicionado en bloque medio-bajo, dejando algún espacio a la espalda de la zaga. En el minuto 25 el Arosa tuvo otra. En ese momento, en la grada la afición sabía que el Compostela estaba ganando en Viveiro. Se resbaló Rubi Casás y Álex Rey se quedó en el mano a mano ante Táboas, escorado en área a la izquierda. Su disparo no cogió portería.

El Arosa carburaba, como siempre, juntaba pases y piezas dentro y daba amplitud y profundidad por fuera, sobre todo con un Carlos Torrado que ha completado una temporada sobresaliente. Pero delante estaba un rival con mucha calidad y mecanismos para llevar el nerviosismo a la grada. Sobre todo cuando Chema calculó mal y llegó tarde en su salida casi a mediocampo. Anxo se llevó el balón y cuando se disponía a rematar a puerta vacía, salvó providencial Torrado enviando a córner. En el saque de esquina, otro susto. Fue Julio Rey el que sacó a pasear su calidad y visión de juego en el que, durante tantas temporadas, fue su jardín, pero Nico no aprovechó el pase del vilagarciano ante Chema.

En los minutos que precedieron al descanso volvió a apretar el Arosa, que gozó de una tercera opción clara para empatar. De nuevo Torrado por la derecha ejerció de puñal, pero se estorbaron Álex Rey y Martín Diz, cuyo remate salió mordido en inmejorable situación.
Antes del descanso el Céltiga tuvo otra clara ocasión. En una jugada larga, manejando con criterio y confianza el balón. Centró de exterior Giráldez y remató en el punto de penalti Adri, salvando Chema con una parada de balonmano. Y es que para explicar la remontada que vale un título no se puede obviar al meta santiagués, cuyas salvadas fueron determinantes para que el Céltiga no marcase cuatro goles en Vilagarcía.

El Arosa salió a morder en la segunda parte, mientras que el Céltiga ya juntó líneas más atrás. Pero como ocurrió en el primer período, volvió a golpear el equipo isleño. Una genialidad de Nico, que le hizo un autopase a Samu Santos en banda derecha y se sacó un disparo lejano en vaselina con el que sorprendió a Chema. Fue un golazo, que dejó fría A Lomba. El 0-2 obligaba a remar mucho más a los locales.
Acto seguido Luis Carro movió ficha, dando entrada a Arnosi por un Figueroa con amarilla, por lo que Rubi Casás pasó al lateral derecho. Unos instantes después fue Gonza el que agitó su árbol. Entró Luis Castro en el lateral izquierdo, para ganar amplitud en una banda que no funcionó con dos diestros esta vez, mientras que Gabri Palmás se puso en punta con Álex.

No cambió demasiado el panorama, por lo que a la hora de juego Gonza introdujo otro doble cambio. Esta vez sí. El técnico de Oia dio con la tecla. Este movimiento fue clave. Entraron Lombao y un Iñaki que, en su primera acción rondó el gol, con un disparo que se perdió por poco. La siguiente fue el primero de los locales. Centró Torrado, y marcó Palmás en el segundo palo. El 1-2 hizo creer a todos. Jugadores y público. Aunque en plena efervescencia arlequinada, en el campo y en la grada, el Céltiga salió de la presión con muchísimo talento y armó una transición que estuvo cerca de ser el 1-3. Asistió Julio, remató Nico y salvó Chema con un paradón de campeonato.

Luis Carro oxigenó el centro del campo, con Pedro Delgado, y también el ataque con la entrada de Sobrido, que dispuso de una clara ocasión en el 68, en pleno recital de Julio Rey en su ultima acción antes de abandonar el campo a la carrera, pero Chema salvó con el pie tras otra salida a la desesperada fuera del área. Otra parada decisiva.
Luis Carro volvió a reestructurar su defensa, pasando a Rubi Casás al lateral izquierdo y a Nico al derecho. El Arosa mantuvo su ofensiva, aumentó la presencia de efectivos en área rival y tuvo el acierto en los últimos metros que se le había resistido en el primer tiempo. Y cayó el 2-2. En el 74, en su enésima llegada por banda derecha, Torrado puso otro gran centro que cabeceó Lombao y Táboas respondió con un paradón, enviando a córner. En el saque de esquina, botado por Concheiro, el balón se quedó en área pequeña y apareció con su habitual oportunismo Iñaki para enviar a la red y encender las gradas. Faltaba un cuarto de hora y el título y la remontada eran posibles. Ya nadie dudaba de que el Arosa lo iba a hacer. Tampoco importaba ya lo que pasase en Cantarrana. El título y el ascenso estaban en Vilagarcía. Se palpaba en el ambiente, con miles de corazones, de todas las edades, acelerados.

Y la locura absoluta se desató en el minuto 82, cuando llegó el 3-2. Lombao recibió en la izquierda, apuró por banda y puso un gran centro que se paseó con suspense por todo el área hasta que, en el segundo palo, marcó Gabri Palmás. Celebración en pleno éxtasis en el córner, donde acudió gran parte del banquillo y muchos niños de la cantera que estaban en ese fondo. Todos hicieron una enorme piña y el absoluto delirio se desató en A Lomba. Remontada que vale un título. No podía haber un final de liga más apoteósico.

De ahí al final el campo fue una fiesta, con el sufrimiento pertinente hasta que el colegiado decretó el final. El delirio llevó a la invasión de campo y jugadores y aficionados se fundieron en abrazos de liberación y euforia. El presidente de la RFGF, Pablo Preito, entregó el trofeo de campeón al Arosa y empezaron los festejos que preparó con mimo y antelación la Peña Escuadra Arlequinada. La noche fue larga. La ocasión bien lo mereció.
Arosa 3-2 Céltiga
Arosa: Chema; Carlos Torrado, Pacheco, Samu Santos, Tomás Susavila (Luis Castro, min, 52); Manu Fernández (Gabri Palmás, min. 52), Concheiro, Remeseiro; Rivera (Iñaki, min. 59), Álex Rey (Edgar, min. 86) y Martín Diz (Lombao, min. 59).
Céltiga: Manu Táboas; Santi (Arnosi, min. 50), Rubi Casás, Martín, Álex Rodríguez (Guille, min. 70); Óscar, Giráldez; Nico, Julio Rey (Marcos Blanco, min. 70), Anxo (Pedro Delgado, min. 63); Adri Rodríguez (Sobrido, min. 63).
Goles: 0-1 Adri Rodríguez (min. 5); 0-2 Nico (min. 50); 1-2 Palmás (min. 60); 2-2 Iñaki (min. 75); 3-2 Palmás (min. 82).
Árbitro: Davila Fernández. Amarilla a Pacheco por los locales, y a Adri Rodríguez y Santi Figueroa por los visitantes.










