“Lo único importante es ascender, no importa donde”
La Escuadra Arlequinada, que desplazará a más de su centenar de miembros a Burgáns, templa los nervios ante el emocionante final de liga. “Hay que jugar, pero creo que no se nos va a escapar”

La afición del Arosa cuenta las horas para que llegue el sábado. Vilagarcía vive con cierta efervescencia los días previos al derbi de Burgáns, que puede convertirse en la primera oportunidad de ascenso del equipo arlequinado si el Compostela no es capaz de ganar el viernes al Estradense. Los jugadores tratan de centrarse en el día a día y no dejarse llevar por las emociones, hasta el punto que el capitán Pacheco prefiere no conceder entrevistas esta semana para mantener la concentración en el partido ante el Cambados. Los que sí hablan son los aficionados. Y tienen mucho que decir.
En especial la Peña Escuadra Arlequinada, que lleva toda la temporada acompañando y animando al equipo por los campos gallegos. El sábado tendrán el desplazamiento más corto de la temporada. “En principio vamos a estar todos. Incluso hoy me llamaron tres personas para hacerse socias de la peña”, explica la tesorera y community manager, Menchu Couso.
La peña oficial del Arosa cuenta con casi 120 socios, se gestó en 2020, en plena pandemia y gracias a la buena marcha del equipo que, con Rafa Sáez en el banquillo, consiguió jugar el play-off a Segunda B tras más de 25 años de espera. Al año siguiente llegó el salto a Segunda RFEF y el sentimiento arlequinado se consolidó. Ataviados con banderas, bufandas, camisetas y bombos, los peñistas dieron colorido y melodía a A Lomba y acompañaron al equipo fuera de Galicia. Ni siquiera el descenso frenó sus iniciativas. Al contrario, se formalizaron oficialmente, estrecharon sus lazos de amistad, que perduran y aumentan cada año, y siguieron al pie del cañón con el equipo estas cuatro temporadas en Tercera RFEF, sin perder el aliento ni el ánimo.
“Yo soy arosista desde el útero materno”, bromea Menchu. Su padre fue jugador y presidente, su hermano Celso jugó y entrenó en la base, su marido Jose fue directivo y delegado, y sus hijos Javi y Adri pasaron por la cantera. Ella también fue directiva e incluso utillera. “Mi vida no tiene sentido sin el Arosa. Está ligada a este club desde mis primeros recuerdos”. Por eso estos días están siendo emocionantes. “Hasta me cuesta dormir por las noches, siento un cosquilleo porque creo que se viene algo muy especial. Es imposible no estar algo nerviosa”.
Menchu tenía 13 años cuando el Arosa ascendió a Segunda B a principios de los noventa. “Para mí son recuerdos imborrables, todavía conservo los carteles de los partidos de la liguilla de ascenso. Ahora lo vivo de otra forma porque soy más consciente de todo”.
La afición del Arosa pasó por una montaña rusa de estados de ánimo esta temporada. “Pensando donde estábamos en diciembre, las sensaciones ahora son muy buenas y positivas. Estamos muy motivados”. Existe optimismo, pero sobre todo confianza en el equipo de Gonza Fernández. “Hay que jugar, pero creo que no se nos va a escapar. Está en nuestras manos, sin desmerecer a Cambados y Céltiga, creo que podemos ganar los dos partidos, jugando como sabe jugar el equipo”, comenta Menchu.
Habrá marea arlequinada en Burgáns. De hecho a lo largo del día de ayer ya fueron varios los aficionados que se desplazaron a la estación de servicio Cepsa de Corvillón a retirar sus entradas. “Con el Cambados no tenemos ese sentimiento de rivalidad, quizá eso lo hubo hace muchos años, cuando el fútbol se vivía de otra forma, pero ahora evolucionamos como sociedad y no lo sentimos así”. Si el Arosa gana en Burgáns, los locales perderán la categoría, algo que no se celebrará en Vilagarcía, ya que hay bastantes ex arlequinados en el equipo de Pénjamo.
El fin de semana de fuertes emociones para el Arosa empezará ya el viernes a la mañana, con el duelo Compostela vs Estradense (12 horas). “Llegamos incluso a plantearnos ir a Santiago a ver el partido”, comenta Menchu, “pero casi mejor que no, sabemos que el Estradense va a ir a por todas”. A la Escuadra Arlequinada le da “exactamente igual” celebrar el ascenso en Burgáns que en la última jornada en A Lomba. “Lo importante es ascender, donde no importa”.
Un pulso con tendencias opuestas
A la afición del Arosa le sobran motivos para ilusionarse con el regreso a Segunda RFEF, ya no sólo por la buena marcha del equipo, que es el mejor de la segunda vuelta en puntuación, sino también por la crisis de la que es incapaz de salir el Compostela, su máximo rival por el título. A pesar de ganar en A Lomba y mostrar hechuras de equipo campeón, los jugadores que entrena Secho Martínez se caracterizan por su irregularidad y sus problemas para sacar los partidos adelante en la segunda parte de la temporada.
Desperdiciaron una ventaja de once punto sobre los arlequinados y no parecen en disposición de revertir su dinámica. De sus últimos siete partidos sólo ganaron dos y en su campo de San Lázaro vienen de perder contra el Arteixo (0-2) y de empatar con el Montañeros (2-2). El máximo rival del Arosa se ha dejado puntos en 10 de los 15 partidos en lo que va de segunda vuelta, por lo que en Santiago se respira crispación y desánimo por parte de la afición, cansada de decepciones en las últimas temporadas.








