Iker Escudero: “Lo mejor que tenemos es que somos una familia”
El joven se está convirtiendo en la gran sensación del equipo después de las dos primeras jornadas de los de Minso Vidal en su nueva categoría, la disputada Tercera RFEF

Iker Escudero (01/01/2004) se ha convertido en la gran sensación del Portonovo SD. El joven llegó esta temporada a las filas de Minso Vidal tras su paso por el Pontevedra y la Sarriana SD. A sus 22 años, Escudero conquistó el corazón de la afición arlequinada. Tras su paso por equipos como el Pontevedra CF o la SD Sarriana, Escudero valora ahora el inicio de la temporada en una categoría muy exigente y en la que los arlequinados buscan asentarse tras conseguir el ascenso la pasada campaña.
¿Cómo se encuentra tras el primer partido en Baltar?
Bastante contento, la gente vino aunque la temperatura y el día no ayudase. Hacía demasiado calor y nosotros lo notábamos un montón, pero un partido en Tercera después de 15 años, y luego de la pretemporada que hicimos, ayudó a que hubiese gente.
Primer partido y primer gol, ¿cómo se sintió con la afición?
Muy bien. Vino parte de mi familia, que me apoyan un montón, y eso te motiva para correr más, intentar esforzarte más y sobre todo el grupo que tenemos. Yo veo a Yoel o a Caride e intento hacer esfuerzos por ellos, lo mejor que tenemos es el grupo, somos una piña. Con la afición muy bien, aunque la última vez que jugara aquí me insultaran un poco.
Durante su carrera, ¿sufrió algún episodio de racismo?
No, que va, eso no. Solo que la última vez que fui tenía el pelo de colores y me llamaban ‘Hello Kitty’. Al final eso me gusta porque te ayuda a motivarte y jugar un poco mejor. Yo también les contestaba.
¿Qué le hizo decantarse por el Portonovo cuando salió la oportunidad de fichar?
Pues lo más importante fue Minso. Me transmitió mucha confianza, interés y ganas que no todos los entrenadores te muestras. Me dijo que el grupo era increíble y que si hacía las cosas bien iba a ser importante. No lo dudé, creo que quedé con él un martes por la mañana y a la tarde ya le di el sí.
¿Hay mucha confianza con todo el cuerpo técnico?
Sí, tanto con Minso como con Andrés, Marcos y Manu, el delegado, que fui a darle un abrazo. Somos como una familia y es increíble. Eso te motiva con ganas de ir a entrenar y también se refleja en los resultados del equipo.
El objetivo es asentarnos en la categoría y mantenerla, no podemos pecar de novatos
¿Cree que va encontrando su sitio en el Portonovo?
Sí, desde el primer momento. Creo que es algo muy importante porque hay equipos que fichan a mucha gente, como muchos pesos pesados, y al final, les resulta difícil encajar las piezas. Aquí se hizo muy bien el fichar a chavalitos con ilusión, porque luego tenemos a Jesu, Cantero, Eloy... que nos dan ese toque de veteranía. Desde el primer entrenamiento parecía que ya nos conocíamos de hace tiempo.

¿Cómo está siendo la adaptación sobre todo a la categoría de Tercera RFEF?
Es una categoría muy competida y este año lo será más. Todos estos años había equipos obligados a ascender, como Compos y Arosa. Esta temporada hay equipos como Sarriana o Lalín que tienen un puntito más a nivel presupuesto, pero creo que todo va a estar apretado y no habrá equipos que estén a más de 10 puntos de otros rivales.
¿Cuál es el objetivo del equipo para esta temporada?
Asentarnos en la categoría y mantenerla. A partir de ahí, si podemos mirar hacia arriba al final, ¿por qué no?. Lo más importante es saber que acabamos de ascender.
¿Qué cree que va a ser importante para que el equipo consiga una posición cómoda?
Seguir con estas ganas que tenemos y esta ilusión. Entrenamos a un nivel de intensidad que en pocos sitios había visto. Ver a tu compañero a tanto nivel te hace a ti entrenar aún más fuerte. Es una competencia sana, y si al final juega otro yo le voy a desear toda la suerte del mundo y él conmigo lo mismo. No podemos tener errores de novatos tampoco.
El Arraigo
La pasada campaña fue un año de muchos cambios, ¿cómo la vivió?
Aprendí un montón, sobre todo cuándo fui a Sarria. Soy una persona súper familiar, y fue complicado estar lejos. Intentaba venir un montón e igual estaba más pendiente de que echaba de menos a mi madre que de otra cosa. Este año intenté estar lo más cerca de casa posible. Tenía la opción de seguir en Sarria, pero aquí no dejas de estar con tu familia y tu gente. Maduré un montón por estar fuera, y en Pontevedra igual, me sentía arropado, pero hay cosas que no dependen de mi.
Empieza la temporada a un nivel muy alto, ¿se esperaba tener este protagonismo en tan poco tiempo?
Es cierto que en el momento que me reúno con Minso y me dice que si hago las cosas bien voy a ser importante y tener minutos, pues ya lo vi todo de otra manera. Desde el primer momento sabía que, como dice el míster, “masticar tornillos”. Lo más importante para mi fue la confianza de Minso, que al final te hace saber que si fallas lo puedes intentar otra vez, para nosotros es importante.
El propio club le define como un jugador muy vertical y atrevido en el último tercio, ¿se reconoce en esta descripción?
Sí, sin duda. Me encanta el uno para uno, el ir a 300 de velocidad, llegar a línea de fondo... y si puedo hacerlo 20 veces en un partido no me ahorro esfuerzos. Sé que si en el 60 no puedo más, va a entrar otro que lo haga igual de bien, no soy egoísta.
Minso me trata como un hijo, para mi es muy importante la confianza que me aporta
¿En qué cree que ha cambiado más su juego desde su paso por el Pontevedra?
Allí la verdad es que cogí un montón de confianza, sobre todo gracias al entrenador, a Sergio Moreira, que me daba mucha libertad. Un jugador como yo es lo que necesita, porque sino le estás quitando cosas y Moreira en eso me ayudó un montón. También teníamos muy buen grupo, con gente de mucho nivel, y se vio reflejado, que jugaban de 10.
¿Qué tal su experiencia en la SD Sarriana?
Tenía conocidos allí y la gente se portaba genial. El pueblo animaba muchísimo, pero yo la verdad que si puedo estar cerca de casa lo prefiero.
Pasó además por las dos canteras más importantes de Galicia como son Celta y Depor, ¿qué se lleva de cada una?
De Coruña muy muy buenos amigos, que a día de hoy voy a ver partidos suyos y ellos vienen a verme a mi. También el aprendizaje de salir de casa con 15 años. Como quien dice no teníamos vida, porque íbamos a entrenar, estudiabamos, cenábamos y luego a las 22:30 horas te sacaban el móvil. Yo estaba acostumbrado a ser un bebé de casa y maduras un montón. Del Celta, de las dos etapas cosas buenas y malas. Que con 14 años te digan que por tu físico no vales, te tengas que ir, y luego la misma gente te quiera fichar otra vez, te fastidia, pero también me llevo muchos amigos, que es lo que te queda del fútbol y al final es lo más importante.
Tenía la opción de seguir en Sarria, pero quería estar cerca de mi familia
¿Qué tendría que pasar para que al final de la temporada dijese que fue un gran año?
Pienso primero en el equipo, en conseguir lo necesario para salvarnos y si podemos, pues mirar más arriba y apretar.













