Jéssica Bouzas: "Wimbledon es un torneo especial para mí"
La arousana ya piensa en el duelo de segunda ronda con la ucraniana Yastremska. "El último partido que jugamos fue una de las mayores batallas de mi vida"

Jéssica Bouzas logró el lunes su sexta victoria en un cuadro final de Wimbledon al superar a la austriaca Potapova, número 28 del mundo, por 6-2 y 6-3. Por tercer año consecutivo la arousana supera la primera ronda en Londres. Esta vez tumbó a la número 28 del mundo tras firmar un partidazo. "Me gusta mucho este torneo y le tengo mucho cariño. Me siento muy cómoda en hierba y Wimbledon es un torneo especial para mí. Ha sido una victoria importante contra una rival muy dura. Sabía que iba a ser un partido difícil, pero estoy muy satisfecha por como lo he gestionado tanto a nivel de tenis como mental", dijo al final del partido.
"Cada año vengo sin ningún tipo de expectativas, esto es un Grand Slam y puede pasar cualquier cosa porque todas las rivales son grandísimas jugadoras. Por ahora estoy contenta".

En Wimbledon defiende muchos puntos porque el año pasado llegó a octavos de final, por lo que ha empezado el torneo con una caída sustancial en el ranking, yéndose por encima del top 60. Su segunda rival será la ucraniana Dayana Yastremska, número 67, y la que ganó el pasado año en Londres en la tercera ronda por 6-1, 2-6 y 6-3.
Se trata de una rival a la que conoce perfectamente, ya que se han enfrentado tres veces desde el año pasado, con un bagaje de dos victorias para la gallega y una para la ucraniana. "El último partido que jugamos fue una de las mayores batallas de mi vida. Fue una locura de partido" Fue en las semifinales de Parma el pasado mes de mayo y los tres sets se resolvieron en el tie-break tras tres horas y media. Jéssica jugó bien, sólida y consistente, mientras Yastremska asumió muchos riesgos y le salió bien. En Wimbledon se espera otro partido igualado. "Es una jugadora muy luchadora y el año pasado ya jugamos aquí. Es cierto que cada partido es un mundo y veremos haber que pasa", comenta la arousana, que tendrá que cambiar algún detalle de su vestimenta por el protocolo estricto del torneo, en el que impera el color blanco.










