“La ilusión se generó por tener gente de casa”
Rubén Pérez, que vive el Portonovo internamente desde hace 25 años, analiza el gran momento del que disfruta la entidad

La relación de Rubén Pérez Samartín (Dorrón, 48 años) con el Portonovo SD se remonta a su infancia, cuando su padre le llevaba a los partidos de Baltar. Allí vivió y disfrutó el primer ascenso a Tercera del club, del que se cumplen ahora cuarenta años. En el tercero, en 2002 con Daniel Fernández de presidente, ya era el encargado del marcador manual de tablillas de la grada descubierta, y desde entonces ha estado siempre ligado a la entidad de una forma u otra.
En los últimos 25 años por el Portonovo han desfilado entrenadores, jugadores y directivos, pero Rubén siempre se ha mantenido ahí. Acompañando al equipo a todos los desplazamientos y colaborando en lo que hiciese falta: echando una mano con la megafonía, facilitando información a la prensa o simplemente estando cerca de los jugadores, brindándoles ánimo y compañía. Un cariño que es bidireccional.
Durante este período ha disfrutado de alegrías deportivas, “como el ascenso en Cambados a Tercera en 2010”, el cuarto y último hasta la fecha y que llegó con Fernando Fraga en la presidencia. Pero a Rubén también le ha tocado vivir momentos duros. “El más amargo fue el descenso a Primera Regional en 2017”, recuerda. Incluso el club le hizo un reconocimiento, con la entrega de una placa, tras el regreso a Preferente en 2019. La pasada temporada estuvo a punto de dejarlo, tras la marcha de Valentín Martínez, “incluso llegué a escribir una carta de despedida”, pero no la llegó a publicar, dada “la pasión” que siente por el club y a que le convenció para continuar la directiva actual de Óscar García “Conde”.
Rubén está disfrutando de una campaña que no empezó bien. “Son cosas del fútbol, pero viendo competir al equipo yo sabía que le darían la vuelta a la situación por el trabajo y el esfuerzo que hay detrás”. Tanto es así que el equipo de Minso Vidal se ha plantado en el play-off de ascenso como subcampeón del grupo II y tras coronarse en la Copa Diputación.
Inició su camino de ascenso a Tercera por quinta vez en su historia dando un primer paso en firme al ganar el domingo en Vista Alegre al Órdenes (1-2). “Fue brutal la cantidad de gente que había de Portonovo”, dice con orgullo Rubén. “La clave este año es que hay muchos jugadores del pueblo y de casa, que llevan tiempo en el club, y eso conecta con la afición”, explica. “Desde el principio se notaba que la afición estaba ilusionada. Está claro que los resultados ayudan, pero la ilusión se generó por tener gente de casa. Esta temporada hay más gente en las gradas, cada vez más jóvenes, y estoy seguro que en este play-off aumentará”.
Rubén Pérez considera que esta primera eliminatoria del play-off de ascenso está encarrilada, pero ni mucho menos decidida. “El Órdenes me gustó. El empate nos vale, pero estoy seguro que no vamos a salir a especular. Hay que ganar”. Baltar dictará sentencia el domingo a la tarde (18 horas). Rubén tiene plena confianza porque “los jugadores están enchufados y da igual quien juegue, todos lo hacen bien”.










