“El sueño utópico que siempre tuvimos se ha hecho realidad”
Isidoro Canabal, que el viernes será reconocido en la Gala do Deporte, lleva más de una década al frente del CLB y disfruta del auge de su proyecto de cantera

El Salón García acoge este viernes la XXXIII Gala do Deporte, en la que se desvelará el nombre del mejor deportista local del pasado año y se realizará un reconocimiento a entidades y personas que, con su trabajo, talento y aportación, contribuyen a hacer crecer las diferentes y variadas disciplinas que se practican en la capital arousana. Uno de los homenajeados será Isidoro Canabal (Vilagarcía, 1972), que recibirá la mención especial en el apartado de directivos por su labor al frente del CLB.
Un club que vive su gran momento deportivo y social, tras el ascenso y consolidación del Sigaltec en Tercera FEB con una plantilla integrada casi en su totalidad por jugadores de la cantera, lo que ha enganchado a la afición cada fin de semana en los partidos en el Sara Gómez.
¿Cómo se toma este reconocimiento que le hace el Concello?
Pues con bastante rubor, nunca es justo personalizar el trabajo de un equipo directivo durante tantos años.
¿Cuántos lleva como presidente?
Pues unos trece o catorce creo. Cuando Álvaro Monteagudo cogió el club para hacer este proyecto de cantera, después de que se renunciase a la liga EBA, me sumé y estuve en la directiva y después me tocó ser la cabeza visible.
¿Por qué decidió embarcarse en esta aventura?
Por la cantera precisamente. Es lo que me gustó siempre del club y del baloncesto. Después de que el proyecto en EBA llegase a su fin porque económicamente no era viable y Álvaro asumió las riendas para centrarse en la base, lo llamé para ofrecerme a ayudar. Por la cantera, lo que haga falta. Fue para lo que nació este club hace cuarenta años, para potenciar el baloncesto base. Yo siempre estuve ligado. Fui jugador, preparador físico y entrenador en la base. Me tocaba sumarme como directivo, ya estaba trabajando y no podía seguir entrenando como me gustaría.
¿Cómo fueron sus inicios en el BBC?
Pues en mi primer año infantil. Había empezado a jugar al baloncesto el año anterior en el Colegio Filipenses. Javier Villaronga me habló de jugar para el Casino Vilagarcía y a la temporada siguiente se fundó el Basket Base Club y fuimos varios chavales los que nos incorporamos.
¿Llegó a jugar en el primer equipo en EBA?
Sí, el primer año. Igual era el número doce o trece en esa plantilla, pero sí formé parte de ese primer proyecto. Después ya pasé a llevar la preparación física, que es lo mío, y a entrenar en la cantera, trabajando con Juan Espiñeira, que junto a Manolo Vázquez en los despachos es otra persona fundamental en el club. Siempre comentábamos que queríamos potenciar el club desde la base y así se está haciendo.
¿Cambió mucho el club en estos cuarenta años?
Sí, claro. Solo hay que pensar que en los últimos doce colaboramos estrechamente con el Cortegada tras la fusión que también se hizo con el Liceo, bajo el paraguas CLB. Fue un cambio espectacular. No tenía sentido estar guerreando cada uno por su cuenta, Juntamos las canteras y ha sido bien. Somos directivos que trabajamos entre clubes para un mismo proyecto, cuyo objetivo es formar a través del trabajo de cantera.
El CLB permite a 300 jóvenes disfrutar del basket, pero cuando llega su etapa universitaria todo se complica para poder seguir...
Sí, eso ocurre. Y en el femenino más. Por ejemplo, lo que pasó este año con el Sigaltec no deja de ser un cúmulo de circunstancias. Estos mismos chicos hace cinco o seis años tuvieron que dejar de jugar porque se fueron a estudiar fuera. Ahora se produjo una conjunción de factores. Muchos de ellos acabaron de estudiar, volvieron a Vilagarcía, y otros decidieron no irse. No hay que olvidar que hace seis veranos nos volvimos locos, con Luis Gabín a la cabeza, para forman un equipo sénior que pudiera salir en la competición.
Y ahora el club tiene tres...
Sí, efectivamente. Tres masculinos y el femenino. Precisamente con gente que fue acabando sus estudios o encontró su camino en Vilagarcía y alrededores. Un gran porcentaje de jugadores de estos equipos lo dejaron en su día y después volvieron.

Ahora hay estructura de sobra para nutrir al equipo sénior...
Sí. Pero este proyecto no tiene nada que ver con lo que se hizo en la etapa anterior en EBA. Es una continuidad al proceso de formación para los chicos que quieran seguir jugando en Vilagarcía, pero sin compensaciones económicas.
El problema es que alguno pueda recibir ofertas de otros equipos tras lo realizado esta temporada...
Pues seguro y felices estaremos de que sigan evolucionando como jugadores. Sólo hay que ver a Martín Fernández e Irene Noya. Para nosotros es un orgullo verlos progresar. Ojalá tuviéramos una base económica suficiente para poder amarrarlos, pero es muy difícil hacerlo en Vilagarcía con un proyecto que se sostenga a lo largo del tiempo. Lo bueno de la estructura que tenemos ahora mismo es que se sostiene por la formación. Si un año falla un patrocinador, no se va a derrumbar todo. Ya estuvimos cuatro años con el equipo femenino CLB en la categoría nacional hasta que deportivamente no se mantuvo y no fue una hecatombe económica. Ese equipo se está reconstruyendo y ojalá con el tiempo vuelva a tener opciones de regresar a una liga nacional.
La exigencia económica al estar en Tercera FEB fue mayor esta temporada, pero también el respaldo de la gente, ¿no?
Sí, nunca estuvo el pabellón con tanto ambiente. Es de agradecer la cantidad de gente y de pequeñas empresas que vinieron a ofrecernos ayuda este año. Eso es impagable. La gente sube al pabellón y se ofrece a echar una mano por la naturaleza del proyecto. Juega gente de aquí y suben al pabellón familiares, amigos y conocidos. En el descanso vemos a niños y niñas de la cantera abarrotando la pista, tienen ahí jugando a sus entrenadores, que años atrás también fueron niños de la cantera. Es el sueño utópico que siempre tuvimos, se ha hecho realidad. No hay una fórmula para conseguirlo, se trata de poner mucha ilusión, creer mucho en lo que haces y que se den las circunstancias.
Ahora hay que mantenerlo...
Sí. Deportivamente se consiguió y económicamente no va a ser un problema. El club seguirá, ahora hay que ver como se puede mantener este equipo estructuralmente. No estamos preocupados, Nos gustaría mantenerlo el máximo tiempo posible en esta categoría, pero sabemos donde estamos y nuestra razón de ser. Si empiezan a llamar a la puerta y los jugadores deciden irse, más por inquietudes deportivas que económicas, conociendo a esta plantilla, tendríamos que aceptarlo. Ahora bien, sabemos que ellos se sienten muy identificados con el club, con jugar con el ambiente que se genera en el Sara Gómez y con ser referentes para los niños de la base. El otro día, por ejemplo, el nieto de mi cuñada vino todo feliz porque se había cortado el pelo al lado de Pablo Fernández (risas). Eso es una pasada.
¿Cree que tiene más mérito si cabe la permanencia en Tercera FEB que el ascenso del año pasado?
El mérito de mantenerse es brutal. Siempre es más difícil ascender, pero hay que ver los contextos. En esta liga hemos jugado contra jugadores profesionales, que para ellos la Tercera FEB es el punto de inicio y para nosotros el culmen. Y les hemos competido de tú a tú, con jugadores y técnicos de la cantera. Eso tiene un mérito increíble y llama mucho, por eso el pabellón se llena. Aunque estoy convencido de que, independientemente de la categoría, el que se acerque al pabellón y conozca a este equipo, se engancha seguro.
Este es el gran momento del CLB en Vilagarcía...
Sí, estamos disfrutando. La ilusión que se generó alrededor del club, que se hable de baloncesto y que tanta gente esté pendiente es algo que queremos mantenerlo. Es un trabajo de toda la directiva y esperamos que se siga sumando gente a la misma para aportar.
El año pasado en la Gala recibió el premio Javi Guerrero, muy ovacionado. Le dejó el listón muy alto de cara al viernes....
Javi te deja el listón alto en cualquier cosa que haga. Si siempre decimos que Manoo Vázquez es la persona a la que se debería dar la mención todos los años a directivo de baloncesto, con Javi ocurre algo parecido. Ha estado en diferentes etapas y esta la está viviendo con mucha emoción, por la identidad y el sentimiento de pertenencia que hay. Es una pasada y estamos todos en un nube. Por como yo entiendo el deporte, esto es lo máximo y es increíble.








