Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Deportes

El Compostela vuelve a Burgáns 35 años después

La última vez que el CJ Cambados recibió a los santiagueses fue en Segunda B en la temporada 90-91, ya sin Sito Miñanco y en el inicio del auge picheleiro

CJ Cambados de la temporada 90-91 en el Santiago Bernabeu antes de enfrentarse al Real Madrid B
CJ Cambados de la temporada 90-91 en el Santiago Bernabeu antes de enfrentarse al Real Madrid B
Cedida
0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
0620_liceo_redideal_251121_tamara

La SD Compostela regresa este sábado a Burgáns (17 horas) para medirse al CJ Cambados 35 años después. El partido está levantando bastante expectación en la vila do Albariño, siendo inevitable echar la vista atrás para recordar aquel último enfrentamiento entre ambos equipos en Segunda B en enero de 1991, una época dorada de ambos clubes. 

Para el Cambados era la segunda de sus tres temporadas consecutivas en Segunda B, ya sin el contrabandista y narcotraficante Sito Miñanco a los mandos del club, que venía de un ascenso arrollador y de finalizar cuarto en la categoría de bronce las dos anteriores temporadas. A golpe de talonario, el equipo amarillo había confeccionado auténticos equipazos, fichando a grandes jugadores que cambiaban el Ourense, la Leonesa, el Avilés, el Lugo o el Pontevedra para jugar en A Merced y posteriormente en Burgáns.  Pero en aquel el verano de 1990, después de haber estado cerca de dar el salto a Segunda A, se acabó la fiesta tras la Operación Nécora. 

Futbolistas como Cacharrón, Montoto, Bericat, Ramiro, Dibuja o el goleador Miguel Soro se fueron, también el entrenador ouensano Mario Guede. Pedro Ferreira, haciendo tándem con Pedro Villanueva, cogió las riendas del equipo. “Era baratísimo, todos los jugadores eran de la provincia de Pontevedra, excepto el delantero ourensano Jorge. Por eso sufrimos lo que sufrimos”, recuerda Ferreira. “Ya entrenábamos de noche y los chavales cobraban poco”. Volvía el amateurismo y la categoría era muy exigente, por lo que se avecinaba un año complicado. “No ganamos ningún partido fuera de casa, hicimos seis empates como visitantes porque no dimos con la tecla”.

Un equipo muy comprometido

 Se quedaron jugadores como Collazo, por motivos laborales al ser profesor en Marín, el portero Millán, Richard Charlín, Estévez o Amigó, que conformaron un equipo junto a nombres como Jose Manuel, el fallecido Mulloni, Dani “Perri”, Lodeiro, Luis, Felipe, Toti, Buceta, Guillermo Montenegro o Pupi (padre de Brais Méndez). “Éramos un equipo muy solidario y trabajador”, dice Ferreira, que llevaba la parte táctica, dejando a Villanueva la preparación física. “En casa éramos poderosos”. De hecho, en Burgáns cayeron Getafe, Ponferradina, Leganés, Leonesa o los filiales de Atlético de Madrid y Sporting. “Perdimos sólo cuatro partidos”. Uno de ellos fue con el Compostela. 

El equipo santiagués, con Fernando Castro Santos en el banquillo, era un recién ascendido. “Hizo un equipazo, muy ambicioso”, recuerda Ferreira. “La mayoría eran jugadores con mucha trayectoria. Hizo una apuesta fuerte y le salió bien”. Cuando llegó a Burgáns estaba peleando por el primer puesto con el filial del Real Madrid. Pero lo mejor aún estaba por venir. Y es que el Compos acabó tercero y ascendió en en el play-off que disputó ante Alcoyano, Alavés y Badajoz. Tres años después volvió a cambiar de categoría en la histórica promoción ante el Rayo en Oviedo. Pasó de Tercera a Primera División en un lustro. 

Derrota con autogol

Cuando el Compos jugó por última vez en Burgáns, el 27 de enero de 1991, en sus filas actuaban futbolistas como Docobo, Cea, Tono, Suso Moure, Juanito, Mella (padre del actual jugador del Depor) o el grovense Ochoa. Una falta de entendimiento entre Millán y Jose Manuel a los 4 minutos de partido, provocó el 0-1 que dio la victoria a los santiagueses. Moure realizó un centro chut y el defensa introdujo el balón en su propia portería. El Compostela tuvo ocasiones para más sobre todo en un penalti que detuvo Millán a lanzamiento de Salvador. 

Millán y Marsillas eran los porteros del aquel Cambados, que jugaba con centrales marcadores, como Amigó, José Manuel y el cambadés Richard, “una garantía”. Ferreira usaba carrileros y un líbero, Estévez. “Un jugador muy inteligente”. En la sala de máquinas estaba Collazo, “el mariscal, lo jugó todo”, Dani y Mulloni, también Lodeiro. Arriba, futbolistas como Guillermo y Felipe. “Teníamos carencias, pero el equipo era espectacular en el esfuerzo”

Un técnico diligente

Ferreira había sido el segundo entrenador de Guede el año anterior, cuando se pasó los tres primeros meses de liga viajando a Madrid para ver tres partidos por fin de semana y estudiar a los rivales. “No había televisión ni Internet como ahora. Cuando ya teníamos la información completa, Mario decidió que me incorporara al banquillo”. Hacer un scouting minucioso fue algo que siempre distinguió al técnico pontevedrés, que dirigió más de 500 partidos en Tercera División y es una figura clave en la historia del fútbol arousano, ya que entrenó en dicha categoría a San Martín, Céltiga, Villalonga, Arosa y Portonovo.

“Yo no podía entrenar en Segunda B, pero Pedro (Villanueva) no sólo ponía el carnet, como dice mucha gente. Hay que ser justos, él tenía tanto peso como yo y llevaba toda la parte física”, recuerda Ferreira. “Yo conocía mucho a los equipos contrarios. Cuando llegaba a los campos no necesitaba que me facilitaran las alineaciones. Es algo de lo que presumo. Tenía a todos los jugadores controlados y eso me daba una ventaja”. 

El Cambados consiguió llegar a la última jornada con opciones de permanencia, después “de un año agotador”. El empate 4-4 en el campo del Endesa sirvió para lograr el objetivo, quedando por delante de Pegaso, Langreo, Móstoles y Alcalá. A la semana siguiente, en Copa ante el Lalín, el técnico premió a todos los que “habían estado todo el año empujando y habían tenido menos minutos”, la mayoría jugadores de la casa. Una alineación que no gustó a la directiva, por lo que Ferreira no continuó a la temporada siguiente, en la que se consumó el descenso y, dos años después, el equipo cayó a Preferente. 

El debut de Pazos

 Pero el Cambados aún volvería a verse las caras con el Compostela en Tercera División, esta vez enfrentándose a su filial. Ocurrió en la temporada de 1997 y también en la de 1998, la última de los amarillos en la categoría hasta su regreso hace unos meses con el emocionante ascenso en Beluso. El 15 de mayo de 1998, en la última jornada de liga, el filial santiagués se impuso 0-5 en Burgáns. Los locales acabaron últimos y los santiagueses, campeones. 

En las filas del Cambados militaba Javi Conde, actual directivo, y en este partido, en el que el técnico Seso Millán convocó a 8 juveniles (Edu, Jurgo, Quintáns, Jacinto, Paco, Machu, Rodri y Álex), hizo debutar siendo todavía cadete a Roberto Pazos, que sigue en activo en la plantilla actual que dirige Pénjamo. El portero, junto al propio Jacinto Rey, se marchó poco después al Compostela. Para el veterano guardameta el partido del sábado es especial, no sólo por lo que pasó hace 28 años, sino también por lo que supuso en su trayectoria deportiva su estancia en el club santiagués. 

l Cambados perdió en la primera vuelta con un gol en la prolongación
l Cambados perdió en la primera vuelta con un gol en la prolongación
Nacho Castaño
0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina