Roberto Lázaro: "Para empezar non se pode pedir máis"
El nuevo entrenador del Villalonga fue profeta en su tierra en su estreno liguero. El Portonovo sortea su crisis con su segundo triunfo seguido

Villalonga y Portonovo disfrutaron el domingo de sendas victorias después de vivir una semana difícil por diferentes motivos. En San Pedro hubo cambio de entrenador y Roberto Lázaro, una persona de la casa y de la parroquia, se estrenó al frente de los celestes, con triunfo por 3-1 sobre el Sporting Celanova en un partido en el que el Villalonga demostró que tiene potencial suficiente para engancharse a la parte alta. Está a sólo tres puntos del quinto puesto, que da derecho a jugar el play-off.
“Estou moi contento, para empezar non se pode pedir máis”, reconoce el nuevo técnico del Villalonga. A Lázaro le gustó mucho la actitud y el trabajo de sus jugadores, tanto en las dos únicas sesiones que pudo dirigir la semana pasada como en el partido. “Desde o comezo foron atrevidos, valentes á hora da presión e á hora ter balón. Os xogadores centráronse en xogar, en liberarse no campo e de ahí o bo resultado e as boas sensacións”, explica Lázaro, que ya piensa en la cita del domingo en el campo de Oira (17 horas). Los celestes visitan en Ourense al Cented Academy, al que aventajan en tres puntos.
El Portonovo sale del pozo
En el campo Iago Aspas, en Moaña, el Portonovo remontó al final para sumar su segunda victoria seguida (1-2). Lo hizo con un partidazo de Jesús Barbeito, uno de los goleadores, y después de una semana marcada por las declaraciones del presidente pidiendo talante a una parte de la afición, concretamente a la peña Kantina Hooligans, que se desplazaron a Moaña y animaron al equipo hasta el final.
“El trabajo estaba siendo bueno, independientemente de lo que dijese la clasificación, lo que nos faltaba era esa regularidad a la hora de conseguir resultados y que el equipo cogiese confianza”, explica el técnico Minso Vidla. Después de cinco semanas en el pozo, el equipo arlequinado sale de puestos de descenso. “Destaco la energía y ambición con la que compitió el equipo poniéndose el partido en contra en los primeros 10 minutos, jugando fuera de casa ante un rival necesitado de puntos como nosotros. Fuimos capaces de darle la vuelta”, explica el entrenador.
El Portonovo tiene por delante un reto mayúsculo. El domingo a las 16.30 horas recibe al Areas, segundo clasificado. Lo hará con la ilusión de encadenar una tercera victoria seguida. “Tenemos un equipo unido y muy competitivo; tenemos jugadores que tienen hambre y ganas de fútbol y eso es clave para salir de esta situación y seguir creciendo en lo que resta de temporada”, apunta Minso, que mantiene el discurso al margen de los resultados.
El Umia, en su peor momento
El Umia, por su parte, está atravesando por su peor momento de la temporada, con un único punto en los últimos siete partidos. El domingo tendrá que afrontar otro de máxima dificultad, ya que visita al líder Atios (17 horas). El equipo de Barrantes confía en que la vuelta al renovado A Bouza sea un punto de inflexión para cambiar la dinámica, ya que todavía queda mucha liga por delante.




















