
Las obras de renovación de la cubierta del campo de fútbol de Burgáns están un mes fuera de plazo. Unos retrasos que están provocando molestias en el Club Juventud, en los aficionados y en el propio Concello, que ve peligrar una ayuda de 90.796 euros del Plan +Provincia 2024. El plazo para poder justificar la obra termina el próximo día 30, por lo que el tiempo apremia. Así lo subrayó el alcalde, Samuel Lago, que pudo hablar esta mañana con el promotor de la concesionaria, que le confirmó que las obras acabarán esta misma semana, por lo que entraría en plazo.
La estructura está ya lista, pero está pendiente de la instalación de las chapas de la cubierta, algo que la adjudicataria señaló que se puede resolver con cierta rapidez, por lo que desde el Ayuntamiento se mostraron positivos con la finalización de la obra en el plazo límite. No obstante, Lago no ocultaba esta mañana su enfado con los retrasos de la obra, de forma que señalaba que, de peligrar la subvención, la concesionaria “tería que ser a responsable”. “Aquí quen incumpriu os prazos foi a empresa”, recalcó el alcalde, que defendió la tramitación del Concello con la adjudicación del contrato, “con tempo abondo” para que los trabajos se realizaran a tiempo.
De hecho, la intención original era que las gradas estuvieran listas antes del inicio de la temporada, algo que los continuos retrasos (ya en el inicio de las actuaciones) han impedido. De momento, el Concello no ha pedido una prórroga de la subvención a la Diputación, algo que sí ha hecho para los 90.000 euros de la minipala.












