Una treintena de colectivos de la Ría de Arousa alegan contra la ampliación de la planta de lenguado de Castrelo
Siete cofradías arousanas, Mexillón de Galicia, cooperativas de bateeiros y ecologistas se unen en las demandas

Un total de treinta colectivos de la Ría de Arousa rechazan la ampliación de la planta de cría de lenguado de Castrelo y reclaman una moratoria para la acuicultura industrial, según anunció ayer la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa (PDRA). El proyecto de la empresa Aquacría Arousa en su planta de Bico da Ran pasa por duplicar su capacidad de producción desde las 450 toneladas actuales hasta un total de 900 una vez finalizados los trabajos de construcción y modernización de una nueva planta de cultivo en circuito cerrado (RAS) de lenguado.
En concreto lo que se pretende es añadir 7.000 metros cuadrados a los 5.000 metros cuadrados edificados en la actualidad en un recinto que abarca una superficie de 38.000 metros cuadrados, según se anunció previamente, con una importante inversión, que iría acompañada por una ayuda de unos cinco millones de euros de la Xunta, a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (Fempa) para proyectos acuícolas.
Piden un veto a nuevas instalaciones
Desde la PDRA recordaron mediante un comunicado la crisis productiva que atraviesa la Ría y señalaron que la acuicultura industrial “repercute negativamente, porque utilizan antibióticos e antiparasitarios para manter altas densidades de peixes. Isto degrada o microbioma mariño que precisamente necesitamos recuperar con urxencia”, por lo que no solo piden que se paralice este proyecto, sino también que la Consellería do Mar deniegue cualquier ampliación o nueva instalación de acuicultura industrial en el entorno de las rías, así como denuncian que “non se aportan no expediente os informes preceptivos sobre o impacto do vertido na calidade do medio mariño” ni “aportan información dos produtos farmacolóxicos que utilizan e as súas cuantías anuais, para estimar o seu impacto real no equilibrio do microbioma mariño”, señalan.
Así pues, en sus alegaciones, los colectivos recuerdan que la planta se encuentra en una zona afectada por la Rede Natura 2000 y ponen el foco en los productos farmacológicos que podrían verterse a la ría, que según defienden, “ocasionarían unha diminución da biodiversidade do medio mariño e un impacto no medio natural onde se realiza o vertido. Afecta á fauna natural do fondo do mar e, sinaladamente a crustáceos e moluscos”.
En cualquier caso, la PDRA reclama conocer la cantidad anual de cada uno de los productos farmacológicos utilizados hasta ahora y después de la ampliación para poder evaluar su impacto real. En cualquier caso, señala que la captación de agua pasará de los 300 metros cúbicos por hora a los 450, misma cifra que alcanzará el vertido. Por su parte, las aguas residuales fecales y de limpieza serán de 1.470 metros cúbicos por año.
Entre los colectivos alegantes estarían las cofradías de Vilanova, A Illa, O Grove, Carril, A Pobra, Rianxo y Cabo de Cruz, colectivos ecologistas como el CES o Limpiarousa o cooperativas bateeiras, así como el Consello Regulador do Mexillón de Galicia.












