La lluvia paraliza la vendimia y aplaza la campaña en las explotaciones que aún esperan comenzar
Las precipitaciones pueden favorecer la última etapa de maduración, pero si duran demasiado podrían dar problemas

La llegada de la borrasca y el inicio de una semana con alta probabilidad de precipitaciones motivó la paralización de la mayor parte de la actividad de vendimia en la comarca. Una de las grandes bodegas que comenzó la actividad la semana pasada, Martín Códax, confirmó hoy que detuvieron los trabajos, al menos hasta que mejore la previsión o las condiciones climáticas.
Otras como Condes de Albarei estaban todavía pendientes de concretar el arranque de los trabajos de recogida, previstos para esta recta final de agosto, y ahora, el tiempo atmosférico es uno de los grandes condicionantes para determinar el inicio de la campaña en esta firma.
La actividad sigue en fincas o explotaciones más pequeñas, pero, en general, la lluvia detiene la recogida de uva, para garantizar en todo momento las mejores condiciones sanitarias de la cosecha.
Desde Condes de Albarei explicaban en los últimos días que, tras un caluroso y seco agosto, se comenzaban a detectar algunos síntomas de estrés hídrico en algunas parcelas. Por eso, la llegada de lluvia ligera en esta recta final del ciclo de maduración podría propiciar unas excelentes condiciones para terminar de poner a punto el fruto.
Con todo, si las precipitaciones terminan por prolongarse demasiados días o ser demasiado intensas, también podrían desencadenar problemas. De ahí que los técnicos y equipos de viticultura sigan con plena atención tanto la evolución de la previsión meteorológica como el estado del viñedo.
Madrugadora
El arranque de esta vendimia es uno de los más adelantados en la comarca de O Salnés en toda la serie histórica. En la última década se ha detectado una tendencia clara a un adelanto al ciclo de maduración que llevó la recogida de la uva a adelantarse, a su vez, prácticamente un mes: de finales de septiembre a finales de agosto.
Los técnicos en viticultura coinciden al apuntar un buen estado sanitario de la uva. No ha sido una cosecha quizás tan abundante, pero con la incorporación de nuevos predios, se prevé igualmente buena en lo tocante a la cantidad.











