Rías Baixas califica la añada 2025 de “muy buena” e insta a que se fije el precio mínimo de la uva para la campaña

El Pleno del Consello Regulador de la Denominación de Orixe (DO) Rías Baixas calificó hoy la añada 2025 como “muy buena” y aprobó un ruego presentado por el Sindicato Labrego Galego (SLG) para que Medio Rural, a través de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (Agacal), fije los costes mínimos de producción de uva dentro de la DO antes de la próxima vendimia. El objetivo es que los viticultores puedan negarse a firmar o denunciar contratos de compraventa por debajo de esos mínimos, garantizando así que no se venda a pérdidas.
Ahora “corresponde á Xunta de Galicia cumprir co mandato aprobado antes de que comece a campaña”, destacan desde el SLG, que aclaran que la iniciativa se enmarca en un contexto de “desequilibrio estrutural” que atraviesa la DO, donde “o aumento das hectáreas plantadas nos últimos anos levou á DO a unha situación na que as colleitas non paran de crecer”, según denuncia el sindicato.
Así, expone que en la cosecha de 2025 se vendimiaron 47,5 millones de kilos de uva. Sin embargo, las ventas de vino cualificado no superaron los 28 millones de litros, diez millones por debajo de las proyecciones, destacan. “Diversas organización agrarias alertaron xa de que algunhas adegas estarían valorando non recoller uva de determinados produtores ou fixar rendementos por baixo do prego de condicións”, recalca el SLG, que insta a Medio Rural a “promover prezos xustos que cubran sempre os custos de produción”.
Añada “muy buena”
En la sesión celebrada hoy, el Consello Regulador dio también a conocer la calificación de la añada de 2025, que recibió la valoración de “muy buena”. La decisión fue tomada considerando las valoraciones del Panel de expertos del Consello, así como los resultados de los análisis físico-químicos y organolépticos de las muestras verificadas para su comercialización. Se trata de un proceso de certificación muy riguroso, al que se suma un sistema de calificación también muy exigente con un panel de cata de profesionales.
A falta de conocer más detalles sobre el informe completo elaborado por el Consello Regulador, la añada alcanza así la certificación de “muy buena”, misma calificación alcanzada en las de 2022 y 2023, tras una “excelente” en 2024. Una máxima puntuación que solo se alcanzó en siete campañas en la historia de la DO. En este caso se queda con la segunda mejor calificación posible tras una cosecha cuantiosa, tras vendimiarse más de 47 millones de kilos de uva durante la campaña de 2025.










