Nuevo ataque a la iglesia de San Benito: aparece una pintada más grande diez días después de la primera
La principal hipótesis, por el tipo de letra y el mensaje, es que procede del mismo autor que la original

La Iglesia de San Benito de Fefiñáns ha sido víctima de un nuevo acto vandálico. Apenas diez días después de la primera pintada, la infraestructura eclesiástica amaneció esta mañana con una nueva y más grande. Un nuevo ataque al patrimonio de un bien declarado de Interese Cultural que ha vuelto a provocar la total repulsa del Concello y la Parroquia de Santa Mariña Dozo, cuyo párroco, José Aldao, amplió esta mañana su denuncia ante la Guardia Civil por las nuevas pintadas.
Pese a que la causa está, por tanto, todavía en investigación por parte del Instituto Armado, la hipótesis es que el autor de esta pintada es el mismo que el de la anterior por el tipo de letra. Además, en esta ocasión, se decidió por ampliar e incidir en el mensaje original y hacerlo más claro, pudiendo leerse con facilidad el nombre de una mujer a la que, presuntamente, iría dirigido, además de hacer mención a la a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Quizás ese nombre pueda ayudar a tirar del hilo para descubrir a la persona que esté detrás de este ataque al patrimonio cambadés, así como pueden arrojar luz las grabaciones de las cámaras de seguridad de locales cercanos, como el de una lavandería. En cualquier caso, todavía no han trascendido más detalles de la investigación policial.
Condena de los hechos
Así pues, el edil de Patrimonio, Liso González, ha vuelto a condenar los hechos y recordó que la Lei do Patrimonio Cultural de Galicia establece como infracciones de leves a graves la realización de pintadas en este tipo de bienes de interés cultural o catalogados, con multas que pueden ir desde los 300 hasta los 150.000 euros.
Además, González ha lamentado también que este nuevo ataque a la iglesia complicará todavía más la limpieza de estas pintadas, para las que la Iglesia —como propietaria de este templo— tendrá que contar con un proyecto de restauración que luego deberá pasar por la comisión bilateral con Patrimonio de la Xunta. Un largo trámite que coincidirá con meses complicados para la administración como son julio y agosto, lo que puede dilatar todavía más las labores: “Non quero ser pesimista, pero non creo que esté listo para o verán”, explicó el edil, que indicó que la factura será ahora todavía mayor. “Pouco se pode facer ante isto”, se lamentó González, que tampoco se mostró muy favorable a la idea de proceder a la instalación de cámaras en el entorno para asegurar el lugar, un trámite que, de todos modos, llevaría también un considerable tiempo. “Se facemos esto en cada lugar no que ocurra un acto vandálico...”, expuso.
En cualquier caso, Concello de Cambados y Parroquia parecen decididos a actuar y el párroco solicitó una reunión con Alcaldía y Patrimonio para trazar una hoja de ruta conjunta, que espera celebrarse de forma inminente. El vandalismo es, de hecho, un problema recurrente al que el Concello tiene que enfrentarse.










