
La obra de Manolo Paz forma ya parte de la idiosincrasia del Park Avenue, en Estados Unidos. Allí, entre las calles 60 y 63 de la Gran Manzana, se mantendrán expuestas una decena de sus obras y esculturas más icónicas durante cinco meses, hasta el 30 de septiembre., entrelazándose con el paisaje urbano de Manhattan.
Una muestra que sirve también como homenaje por el paso del escultor cambadés por Nueva York en la década de los 90 y que, como su propio nombre indica —’A distancia que une’— la unión a través del arte gallego con Estados Unidos y la capacidad de la ciudad neoyrkina para canalizar la oferta cultural del mudo.
Así pues, en las calles de Manhattan — sobre los llamados ‘Park Avenue Malls’, como se conoce a las islas peatonales que se sitúan en medio de la avenida— se erigen ya las diez obras elegidas por Paz. Entre ellas está “Catedrales”, hecha con cuarcita y que representa a la perfección el sentir de esta exposición. Debe su nombre a la playa de Las Catedrales y tiene cierta inspiración en la catedral de Santiago, pero también se vincula simbólicamente la belleza natural y atemporal de la piedra con los imponentes rascacielos de Nueva York, a menudo considerados las catedrales contemporáneas. Tampoco falta en la nómina de obras una versión roja de ‘Transparencias’ y tres esculturas de su serie NASA en blanco, azul y rojo. Unas estructuras de metal que recuerdan a las redes que usan los pescadores. Aunque las de piedra siguen siendo las más representativas de su obra y que llevan con ellas también el ADN de Galicia. Un sello que la Xunta ha querido también promocionar a través de esta muestra.










