La chimenea de la antigua Alimentos Arosa en Cambados se derrumba
La estructura se desplomó en la propia parcela y no generó daños en fincas y viviendas colindantes

La chimenea de la antigua Alimentos Arosa se desplomó este mediodía sin causar daños a las fincas y viviendas colindantes, según avanzaron esta tarde fuentes municipales. La estructura se cayó así dentro de la propia parcela, aunque técnicos municipales visitarán mañana la zona para comprobar el estado de la estructura y descartar que puedan producirse más desprendimientos.
El edil de Seguridade Cidadá, José Ramón Abal, y el alcalde, Samuel Lago, explicaron ayer que el Concello inició esta misma semana un expediente tras las preocupaciones de los vecinos por el estado de esta estructura que, tras el paso de los temporales de las últimas semanas, contaba ya con profundas grietas que alertaban del riesgo de caída.
Así pues, se envió una orden de ejecución a los propietarios, que ayer mismo habrían contactado con el Ayuntamiento para avanzar su intención de demoler la chimenea antes de su inminente caída, que finalmente se produjo esta misma mañana. De hecho, trabajadores municipales se desplazaron hasta la nave para vallar la zona y crear un perímetro de seguridad esta mañana, cuando ya hallaron que la chimenea se había desplomado, aunque afortunadamente sin generar ningún daño.
Se trata de una parcela de 2.450 metros cuadrados con una nave que durante décadas fue la sede de la antigua conservera de Otero. La propiedad, situada en la alameda de San Tomé, está en venta y sin actividad, por lo que la estructura llevaba años en situación de abandono y sin ser sometida a actuaciones de mantenimiento y conservación, lo que pone de manifiesto el riesgo que suponen este tipo de naves y fábricas ya sin uso y cerca de viviendas.
Así, aunque afortunadamente no supuso ningún daño personal y material, el suceso provoca la pérdida de un elemento muy reconocible de la antigua industria local, como es la conservera Otero, que cerró sus puertas ya en el año 2000, convirtiéndose con el paso de los años en una gran nave vacía con vistas al mar y que nunca ha sido capaz de captar el interés de promotores por, entre otras cuestiones, su situación urbanística. Y es que la nave está afectada por el plan del conjunto histórico, de forma que hace preciso desarrollar un plan especial, que pese a intentos en el pasado no llegaron nunca a prosperar, provocando poco a poco agravar la situación de abandono de la nave.
La visita de los técnicos municipales servirá así para comprobar el estado general de la estructura y ver así si es necesario continuar con el expediente para exigir al grupo inversor propietario las obras necesarias para garantizar la seguridad, de ser necesarias. No obstante, desde el Concello señalaban ayer que una vez eliminada la peligrosidad que suponía la chimenea no deberían de producirse ningún otro riesgo.







