El acuerdo con Mercosur, una remota oportunidad de negocio para la DO Rías Baixas
Al albariño se le abre un posible mercado en Sudamérica, aunque escaso por las pocas ventas en estos países. Además, el sector no cree que vaya a afectar negativamente

La Unión Europea y Mercosur rubricaron el pasado sábado un acuerdo de libre comercio tras 25 años de negociaciones, que permitirá el intercambio comercial sin barreras económicas ni aranceles. Un tratado que ha levantado las críticas del sector del campo al considerar que se pone en riesgo su negocio ante la desigualdad de condiciones entre los países, que favorecería las importaciones de productos de estos países de Sudamérica a Europa frente los locales. Una situación de riesgo que, sin embargo, no sufriría el sector del vino.
Desde la Denominación de Orixe (DO) Rías Baixas señalan que España tiene una gran cantidad de vino y pese a que la región cuenta con países como Argentina, que es también potencia vitivinícola, no se contempla que aumenten las importaciones, escasas en el caso de productos vinícolas en el país, más allá de elaboraciones concretas como el champagne. De hecho, el sector europeo del vino lo ve como una gran oportunidad de abrir un nuevo mercado, que actualmente contaba con unos aranceles del 27% y que se van a ir eliminando en los próximos diez años. Sin embargo, en el caso del albariño, desde la DO no ven que les beneficie tampoco especialmente, ya que no se exporta mucho a los países del Mercosur, siendo Brasil al que más se vende, pero ni se le llega a considerar como mercado emergente.
No obstante, cabe señalar que ya se han realizado acciones promocionales, precisamente, con el mercado de Brasil, incluso degustándose un albariño durante la visita oficial al país del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.
En cualquier caso, ningún país de Sudamerica entra entre los países más importadores de vino albariño, cuyos mercados por excelencia siguen siendo Estados Unidos y Reino Unido, seguidos por Puerto Rico, Irlanda, México, República Dominicana, Suecia, Países Bajos, Bélgica y Canadá. Así, pese a no tener un impacto inmediato, puede abrir nuevos mercados interesantes para el sector.
El campo, en contra
Pese a ello, desde Rías Baixas mostraron su solidaridad con los ganaderos y agricultores, “porque se está creando una situación de competencia deleal muy grande”. En este sentido, advierten que la mano de obra “es cara” y “existen grandes limitaciones como en transporte o en sacrificio animal”; cuestiones y normativas que no se aplican en los países de Mercosur. “Eso produce esta competencia desleal brutal por esa diferencias de exigencias entre unos y otros”.
La situación ha levantado las protestas del sector, especialmente, en Lugo y Ourense y la Xunta anunció que se incrementarán los controles en Galicia ante el acuerdo con Mercosur y que se creará una estrategia para aumentar la promoción de los productos agroalimentarios elaborados en la comunidad, especialmente aquellos que cuenten con algún sello de calidad.







