El Muíño da Seca da un nuevo paso y ya cuenta con la protección como BIC provisional
El Concello ultima la redacción de alegaciones al entender que el área de conservación es “excesiva”

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer la resolución de la Conselleria de Cultura, Lingua e Xuventude, por la que se incoa el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), al Muíño da Seca, en la parroquia cambadesa de Corvillón. Salvado el escollo de la publicación en el BOE, el edificio queda ya protegido de forma inmediata, aunque provisional, como si ya fuese un BIC y se abre un proceso de evaluación, teniendo que resolverse en un plazo máximo de 24 meses o se producirá su caducidad y el final del régimen provisional establecido. Una situación que ya se dio en el pasado, reiniciándose su proceso para su declaración como BIC en el 2023.
Tras la publicación de la resolución en el BOE, se establece igualmente la apertura del periodo de información pública por plazo de un mes, con el fin de que las personas o entidades interesadas puedan examinar el expediente en la Subdirección Xeral de Protección do Patrimonio Cultural y alegar lo que consideren oportuno. Uno de ellos, al menos, será el propio Concello de Cambados, que considera que el entorno de protección delimitado es “excesivo”.
Se trata de un área de 578.314 metros cuadrados, gran parte de la cual está constituida por las aguas del mar, aunque también afecta a construcciones y edificios cercanos, el complejo deportivo de O Pombal o el colegio de Corvillón. De hecho, el técnico municipal de Cultura está ya ultimando la redacción de las alegaciones, que una vez revisadas, se entregarán en el gobierno autonómico.
En este sentido, el concejal de Cultura e Patrimonio, Liso González, explica que se trata de una zona densamente poblada y muy urbanizada, por lo que ser extremadamente receloso con el área de protección “non vai supoñer tampouco unha mellora na conservación” de este entorno natural, aunque sí para el estanque de A Seca. No obstante, también acarrearía una tramitación más farragosa, de forma que la concesión de licencias o la ejecución de las ya otorgadas antes de la declaración en esta fecha precisará la autorización de la consellería autonómica, competente en materia de patrimonio cultural. Situación que, al menos de forma provisional, ya entra ahora en vigor hasta la resolución del expediente y que el Concello quiere cambiar.
De hecho, entiende el edil nacionalista, la zona delimitada “non ten moita lóxica”, puesto que “en sitios esta área ten apenas tres ou catro metros e noutras chega ata 500 metros ao interior”. “Foise un pouco das mans”, critica, al tiempo que recuerda que el molino aparece en los elementos a proteger de la Lei do Litoral con un área “moito máis pequena”.
500.000 metros cuadrados
Así pues, la zona de protección delimitada incluye las siguientes zonas: el extremo norte comprende las parcelas próximas al antiguo puente de A Seca, incluyendo el colegio y el área sudoeste de la aldea de O Ribeiro. En la orilla nordeste del estanque abarca las parcelas fuera del suelo urbano, con algún ajuste al parcelario y siempre incluyendo las fincas más próximas al estanque. También se incluyen las parcelas no urbanizadas al noroeste de la pista de atletismo y el ámbito del PE-3 en el que se encuentra. En el sureste, recoge las fincas que dan frente al Saco de Fefiñáns hasta el extremo sur de la calle Pombal. De ahí, toma como referencia la lámina de agua del puerto de Tragove y las construcciones de este puerto que cierran física y visualmente la ensenada. Sigue por la calle a la que dan frente una serie de naves industriales al norte del puerto y continúa por la carretera EP-9004 hasta un quiebro que coincide con un bosque y que enlaza con la vía de acceso a la finca que acoge las construcciones auxiliares del molino. Desde ese punto, vuelve a incluir otra masa arbórea que, junto con la anterior, conforman el fondo escénico del edificio del molino. El ámbito se completa con las parcelas más próximas al noroeste del estanque y el área sureste de A Seca.
Así pues, el Concello tratará de “mitigar” esta extensa área de protección, que implicaría más burocracia para los vecinos de esta zona y que, considera González, no está justificada.
Elementos desaparecidos
Por otra parte, el expediente considera “urgente” recuperar los elementos desaparecidos del molino (compuertas, rodeznos y otros aparatos) que permitan su puesta en funcionamiento, así como las actuaciones de conservación y mantenimiento del conjunto (mejoras en la cubierta y en la fábrica de los muros). Una cuestión que, indica González, habrá también que estudiar, ya que el Concello ha impulsado ya actuaciones de recuperación de algunos elementos, que acabaron volviendo a perderse, “polo que haberá que mirar como podemos batallar con iso”.
Asimismo, el documento incluye también que el estado de conservación del molino es “regular”, pese a ser “relativamente mejor que el de las otras instalaciones de este tipo que permanecen” en el litoral gallego, ya que “ha sufrido cambios a lo largo de su dilatada historia, en especial en las últimas décadas. Así, el estanque fue objeto de varios rellenos y las sucesivas rehabilitaciones del edificio del molino supusieron la sustitución de muchos de sus elementos, aunque en la última se trató de emular el original, permaneciendo poco más que las estructuras pétreas”, aunque no se llega a “desvirtuar su autenticidad” y sus características relevantes y atributos.
Cabe recordar que el Concello de Cambados solicitó el reconocimiento como Bien de Interés Cultural (BIC) para el Muíño da Seca en el año 2023, tras constatar que no lo era, ya que el expediente para la catalogación de este molino como BIC se había iniciado previamente en 1980 y nunca se terminó, caducando finalmente en 1997.






















