
El Concello de Cambados y el Foro Galia e Valle-Inclán, que preside su nieto, Joaquín del Valle-Inclán Alsina, rendirán mañana homenaje a Josefina Blanco en el Cementerio de Santa Mariña, a las 11:30 horas, por el 68 aniversario de su muerte. Blanco fue una actriz que ocupó un lugar destacado en la escena teatral española de finales del XIX y comienzos del XX, una niña prodigio de los escenarios teatrales, visitaba al año hasta 24 capitales de provincia y realizaba entre tres y cuatro funciones diarias. Y es que el nombre de Josefina Blanco —como la de otras muchas mujeres en la Historia— ha quedado difuminado por el éxito del que fue su marido, Ramón María del Valle-Inclán.
Una mujer avanzada y pionera. De hecho, fue la primera mujer en divorciarse en España nada más aprobarse la ley en el año 1932 y contando como abogada a Clara Campoamor. Blanco volvería a esa vida teatral tras su divorcio, pero su regreso se vio truncado por el estallido de la Guerra Civil Española, en 1936.
Una figura que ha quedado ligada al de su ilustre exmarido, quedando, al igual que otras mujeres en la Historia, desplazadas o ensombrecidas por las de un hombre, pese a contar con una carrera más que contrastada.




















