
Los vecinos de Sobradelo piden a la Iglesia que sea “solidaria” y que colabore con la ampliación de las aceras de Ameixeiras, para poner fin a un problema de seguridad vial tanto para los vehículos como para los peatones, en un entorno además donde se encuentra un instituto.
“Neste caso podemos pensar que incluso a postura que ten a Igrexa pode rozar un dos sete pecados capitais”, señala Anxo Lúa, presidente de la asociación Outeiro de Sobradelo, que ayer reunión a varios vecinos en la zona para colocar una pancarta y carteles reivindicativos.
La ampliación de las aceras de Ameixeiras fue promovida por el Concello de Vilagarcía, tras años de reivindicación vecinal, por 72.500 euros. Era necesaria para dar un acceso seguro a un entorno donde existen centros educativos, viviendas y mucho tráfico, incluido el del autobús escolar.
Sin embargo, la actuación no se pudo completar hasta el campo de fútbol, tal y como solicitaban desde Sobradelo, debido a que en ese tramo hay terrenos del Arzobispado de Santiago.
Comenzaron entonces unas negociaciones entre el Concello y la entidad eclesiástica que pronto encallaron. Fueron entonces los vecinos los que tomaron el relevo, desplazándose a Santiago.
Ejemplo de donación
“Saímos decepcionados”, recuerda Lúa sobre el encuentro celebrado en octubre. “Non podemos compartir nin entender esta postura da entidade relixiosa”, explica el portavoz vecinal, que revela que lo que piden desde el Arzobispado es una “contraprestación”.
En este sentido, desde la Asociación Outeiro de Sobradelo ponen de ejemplo a los vecinos de la parroquia que donaron, sin ningún tipo de compensación económica, los terrenos para ensanchar la Rúa Wenceslao Fernández Flórez.








