
Mucho trabajo y cierto caos fue el resumen de la primera jornada en el consultorio de Vilaxoán, que tras dos años y medio cerrado por fin volvió a abrir sus puertas. La enfermera del centro tuvo que pedir que le enviaran a un compañero a pasar consulta, para que ella pudiese ordenar el material y acondicionar las instalaciones.
Para empezar, ni siquiera había ordenador para la enfermera, aunque sí para la médico. La facultativa reconocía que había cierto caos y que “todavía ayer” estuvieron pintando el local.
Problemas de descoordinación en un primer día que, en cualquier caso, fue muy bien acogido por los vecinos de Vilaxoán. Y es que los usuarios, sobre todo los mayores, celebran el hecho de no tener que desplazarse a San Roque, como una mujer que acudió al consultorio por la vía de urgencias y que explicaba que, hace unos días, para ir al médico tuvo que recurrir a un familiar.
Una demanda vecinal
Precisamente fueron los vecinos los que lucharon para la reapertura de estas instalaciones. La gran actividad generada durante el primer día demuestra que hay razones que sustentan dicha medida. La actividad fue constante durante toda la mañana y se atendieron tanto citas para consultas, como urgencias y aquellos que acudieron a ponerse su dosis de la vacuna contra el covid o la gripe.
Según las previsiones que maneja el Servizo Galego de Saúde, la actividad asistencial de Atención Primaria del consultorio de Vilaxoán se prestará de lunes a viernes, en horario de ocho de la mañana a tres de la tarde. Los vecinos reivindicaron la reapertura de este centro como forma también de luchar por el mantenimiento de servicios en la zona, tras diversas pérdidas.








