
El portavoz del BNG en Caldas de Reis, Manuel Fariña, presentó ayer 667 alegaciones vecinales a la Variante tras la ronda de reuniones mantenidas con los vecinos de las diferentes parroquias afectadas por el trazado. Los escritos reclaman una avenida “branda” que solucione los problemas de tráfico en la villa y que se descarte la alternativa propuesta por el Ministerio de Fomento que afecta a los lugares de Godos y Bemil de manera “inasumible e sen mellorar a mobilidade”.
Fariña acudió a la Subdelegación del Gobierno acompañado por varios vecinos y remarcó allí que “a xente ve necesario e asumible realizar una anel viario que rodee a vila para desconxestionar o centro” y en este sentido sostiene que la mejor alternativa es una carretera “con velocidade limitada e integrada coa trama urbana, que conecte Tibo co As Veigas de Almorzar”, con un trazado igual o semejante a la alternativa NC-1b que recoge el estudio informativo.
El BNG caldense entiende que “debe desbotarse calquera trazado vinculado ao acceso directo ao porto de Vilagarcía de Arousa” al considerarlo “innecesario”, además de “supoñer unha ruptura social e territorial e un factor de despoboamento rural”.
El tiempo actual de viaje entre el enlace de Baión y la AP-9 es de unos cinco minutos y las variantes propuestas “só reducirían este tempo en menos dun minuto, unha diferencia insuficiente para xustificar o custo e o impacto ambiental e social da obra”.
Manuel Fariña entiende que la prioridad de la Variante de caldas debe ser la de resolver el tráfico de paso que soporta el núcleo urbano, en especial la circulación pesada con origen y destino en los polígonos industriales de As Veigas de Almorzar y O Pousadoiro. Además, destaca que debe liberarse de peaje el tramo de autopista entre Caldas y Carracedo porque esta medida “si sería eficaz e inmediata e reduciría o tráfico polo centro urbano”.








