
Amil recibió hoy a cientos y cientos de devotos que se congregaron a lo largo del día en uno de los iconos de la parroquia morañesa, el emblemático Santuario de los Milagros. Algunos llegaron en peregrinación para cumplir sus promesas, mientras que otros acudieron simplemente a participar de la jornada grande de la Romaría da Virxe dos Milagres, pero todos compartían un mismo objetivo: agradecer y pedir a la Virgen uno de sus mayores deseos.
La jornada comenzó muy temprano, a las 4:30 de la madrugada con el sonido de las campanas del Santuario tocando al unísono y dando paso a la tradicional Procesión de las Antorchas por la explanada del lugar, con la Virgen de los Milagros como protagonista.
Aunque la misa solemne y la procesión de las sagradas imágenes no comenzaron hasta la una de la tarde, las colas para acceder al santuario se formaron mucho antes. Poco a poco, los fieles se acercaban al lugar de culto para pasar sus fotos, estampitas, o sus deseos escritos en papel ante la imagen de la Virgen.
Poco después, y como manda la tradición, las dos imágenes de la Santísima salieron del Santuario escoltadas por sus fieles para realizar el recorrido habitual en compañía de la música y las flores que muchos acercaron, y los cientos de participantes que vivieron con mucha emoción una nueva edición destinada a la fe.

En el exterior, la música y los puestos de comida amenizaba la espera, y aunque la lluvia podría haber perturbado la jornada, no pareció importar. Algunos se protegieron con paraguas, otros bajo la carpa, y los más atrevidos permanecieron bajo un cielo que amenazaba con lluvia y dejaba caer un leve orvallo pero no espantaba a nadie.
Peregrinación
Muchos llegaron hasta Moraña sumando kilómetros en sus piernas para celebrar los Milagros en su día grande, pero tal y como marca la tradición la peregrinación se puede realizar en cualquier época del año, además tampoco es necesario cumplir con una distancia exacta para completar el recorrido y se puede realizar en grupo e incluso con algún medio de transporte a diferencia de otras peregrinaciones clásicas como la de Santiago.
Los actos religiosos comenzaron el pasado 5 de septiembre y ese mismo domingo tuvo lugar uno de los primeros actos más emblemáticos, la procesión con la bajada de la Santa. Las verbenas también tuvieron su papel en los días previos a la gran celebración que ayer marcó el ecuador de un mes festivo.
Jornada de tarde y Guadalupe
La programación continuó durante la tarde con misas desde las 17:00 hasta las 20:00 horas en el exterior del lugar de culto, donde se colocó una gran carpa para albergar a todos los visitantes de la lluvia. A las nueve de la noche, el concierto de la Banda de Música de Campo Lameiro puso el broche final a un día cargado de peticiones y fervor por los milagros de la Virgen de Amil.
Las festividades continuarán en Moraña en los próximos días con novenas desde mañana hasta el viernes, anunciando la llegada de la Festa da Nosa Señora da Guadalupe. El sábado, Panorama City animará la verbena previa al gran día, y el domingo, las imágenes de la Virgen recorrerán nuevamente las calles, esta vez para rendir homenaje a la Guadalupe.
En esta jornada también habrá misas en el interior y en el exterior del santuario en distintas horas del día, además a las 16:30 horas será el turno de las tradicionales poxas das ofrendas y la Banda de Música Nova Lira de Moraña se encargará de clausurar los actos con un concierto a las 21:00 horas. Las misas y las novenas continuarán hasta finales de mes para cerrar así un ciclo festivo marcado por la tradición, el disfrute, pero sobre todo por la devoción.










