Lago advierte que, de no aumentar la recaudación, Cambados se verá abocado a implantar más recortes

La situación económica de Cambados sigue siendo delicada, tras cerrar el ejercicio de 2024 con un déficit económico de 629.000 euros e incumpliendo la regla de gasto, lo que obligó al ejecutivo a aprobar un plan económico-financiero que garantizara la equidad entre gastos e ingresos. Un documento que contemplaba una subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), que el ejecutivo preveía acometer de una forma moderada para conseguir el consenso dentro del cuatripartito, que finalmente parece no llegar a puerto, tras desmarcarse el portavoz de Cambados Pode, José Ramón Abal.
Pese a que el alcalde, Samuel Lago, decidió no valorar la respuesta de su socio de gobierno, recalcó que, de no darse “ningunha subida” que aumente la recaudación, el ejecutivo se verá abocado a implantar más recortes en todas las concejalías. De hecho, advirtió que “algunhas áreas xa teñen excedido o orzamento”, por lo que se verán obligadas a “apretarse o cinto”. Unos recortes que, en cualquier caso, no llegarían hasta el próximo ejercicio, ya que en el actual “xa non hai marxe” para reducir las partidas.
“Cando non hai ingresos dificilmente se poden prestar servizos”, alertó el socialista, que estudia ya posibles alternativas que puedan engordar las arcas del Concello y evitar nuevos recortes, como pueden ser mejoras en la financiación por parte de otras administraciones —especialmente en el caso de gastos impropios— o mejoras en la eficiencia de otros recursos, como en el caso del consumo eléctrico. Medidas que se plantean para “ir equilibrando” la balanza de gastos e ingresos, para dar cumplimiento al plan económico aprobado el pasado mes de mayo.
“Concello co IBI máis baixo”
Cabe recalcar que el tipo impositivo del IBI se sitúa actualmente en 0,46, que, unido al bajo valor catastral, convierte a Cambados en el “concello co IBI más baixo de todos os municipios galegos de similar poboación”. De hecho, el regidor apuntó que la media de recaudación en estos ayuntamientos en la Comunidad Autónoma ronda los 2,5 millones anuales, mientras que en la capital del albariño se queda en poco más de la mitad: 1,4 millones de euros. Una situación que provoca un agujero en las arcas municipales, especialmente tras la subida de los costes salariales, de los canon de Sogama y de saneamiento o del Servizo de Axuda no Fogar (SAF). Unos gastos que no corresponden a la administración local y que se llevan buena parte de los recursos de Cambados, de forma que el presupuesto se destina, casi al completo, a gastos corrientes, dejando con escasa autonomía al Concello para realizar nuevas inversiones.
Por ello, Lago insistió en que “se a Xunta asumise o coste total do Servizo de Axuda no Fogar, as contas quedarían saneadas”. Un objetivo que persigue también la Fegamp, ante el agujero económico que crea en las arcas de los municipios de toda Galicia la prestación de este servicio a la población.








