Condenado a seis meses de cárcel por encararse y golpear a un guardia civil en Ribadumia: “Sé dónde vivís”

La Audiencia de Pontevedra ha confirmado la condena de seis meses de cárcel y una multa de 300 euros para un acusado de un delito de atentado y otro leve de maltrato de obra.
El hombre se encaró con unos agentes de la Guardia Civil que lo persiguieron durante cinco kilómetros, hasta que lo interceptaron en el camino de acceso a su domicilio, después de que pasara por delante del control de alcoholemia que estaban realizando a una velocidad inadecuada y tomando una rotonda por el centro.
Fue en junio de 2022 y el arousano pegó su cabeza a la de un agente y cuando el compañero le pidió que se alejara y le puso la palma de la mano en el cuerpo para evitar que se acercara más, le dio un golpe en el brazo y lo intentó agarrar “actuando con la finalidad de menoscabar el principio de autoridad y la integridad física” del guardia, según la resolución judicial.
A todo esto, profirió frases como que “no le salía de los cojones” retirar el vehículo de la calzada y cosas como que “los conocía, que sabía dónde vivían y que todos tenían familia”. También llamó “delincuente y sinvergüenza” a uno.
El hombre fue condenado por el Juzgado de lo Penal número 1 de Pontevedra, pero recurrió la sentencia ante la Audiencia de Pontevedra. Uno de los motivos que alegó es que las diligencias se abrieron contra él por circular a velocidad inadecuada y que luego, cuando se dio traslado a las partes, la Fiscalía “introdujo sorpresivamente” el delito de resistencia y se dictó un auto de continuación.
Sin embargo, el tribunal provincial ha desestimado su recurso de apelación indicando que la “calificación provisional inicialmente realizada –de los hechos– no impide una variación de la misma a lo largo del procedimiento”. También señaló que “siempre ha conocido los hechos que se le imputaban” y “ha podido articular la prueba que ha considera oportuna”.










