
El Hospital do Barbanza se sumó hoy junto con Agadea a la conmemoración del Día del Alzhéimer -su conmemoración es este domingo 21-, la enfermedad de deterioro cognitivo más frecuente pues, de hecho, el 60% de los casos de demencia se deben a esta patología, que también afecta a la disminución de actividades sociolaborales que lleva a la pérdida de la autonomía y al aumento de la dependencia, aunque también hay otras causas de deterioro cognitivo y en algunos casos es evitable. El Área Sanitaria de Santiago y O Barbanza instaló, junto con la Asociación Galega de Axuda dos Enfermos con Demencia Tipo Alzhéimer, mesas informativas en la comarca, así como en el Clínico compostelano, y que fueron visitadas por representantes de la dirección y del servicio de Neuroloxía.
También informó que en Galicia hay unos 36.000 pacientes con demencia y, al ser una enfermedad de edad-dependiente, su número de afectados está aumentando. Así, cada año se diagnostican 5.700 pacientes nuevos con demencia en la comunidad gallega. Por otro lado, destaca que no todo déficit cognitivo constituye una demencia y cuando no afecta de manera significativa a la vida diaria se habla de Deterioración Cognitiva Leve (DCL).
La unidad de Neuroloxía Cognitiva del Servizo de Neuroloxía del área sanitaria consultó el año pasado a 3.850 pacientes con sospecha de deterioración cognitiva y realiza seguimiento a alrededor de 2.800 pacientes al año. "Aínda que as cifras son moi variables segundo a área estudada, a DCL vese no 25% da poboación anciá e só nun 10% destes pacientes son os síntomas iniciais dunha demencia. Identificouse que un depósito anormal dunha proteína, amiloide beta, no interior das neuronas é un factor crave na evolución da enfermidade, iniciando probablemente unha fervenza de procesos inflamatorios que levan á aparición e/o á progresión dos síntomas", señalaron sus responsables.
Causa desconocida
Pero, también apuntan que la causa de Alzhéimer no se conoce a pesar de transcurrir más de un siglo desde su descripción. "A herdanza explica unha porcentaxe mínima de casos en persoas mozas. É máis frecuente en mulleres nunha relación 2 a 1 e identificáronse factores de risco que son evitables: traumatismos craniais, obesidade, sedentarismo, diabetes, hipertensión, alcol e tabaquismo. Tamén poden influír outros factores como o illamento social, a depresión, a xordeira e a ausencia de exercicio intelectual, como lectura, escritura, manualidades, viaxar, aprender idiomas e outras", precisaron.
En la actualidad se está llevando a cabo la medición de ciertas proteínas en sangre, lo que evita la realización de una punción lumbar que habría que repetir en caso de un resultado dudoso, pero no hay tratamiento curativo y la eficacia de los fármacos actualmente disponibles es limitada, consiguiendo en algunos casos retardar la progresión de la enfermidad. "Nalgún momento da evolución adoita ser necesario asociar outras terapias destinadas fundamentalmente ao control da conduta", detallan desde la unidad de Neuroloxía Cognitiva.
Fármacos aprobados
Recientemente, la Agencia Europea de Medicamentos aprobó el uso de dos fármacos -Lecanemab y Donanemab- que “extraen” la proteína amiloide beta del cerebro y que estarían indicados en formas muy iniciales de la enfermedad de Alzhéimer, pero debido a que en un 30% de enfermos puede haber complicaciones hemorrágicas que empeorarían el pronóstico vital y funcional de esos pacientes, las agencias reguladoras de los distintos países de la Unión Europea están evaluando a qué pacientes y en que condiciones deberían administrarse estos fármacos.
"Outro aspecto especialmente destacable é que unha gran parte destes enfermos recibe coidados informais no fogar por parte de coidadores que son habitualmente familiares e mesmo naqueles casos institucionalizados, os coidados familiares non cesan e mantéñense", señalan desde el área sanitaria. Igualmente, indican que la necesidad de apoyo a estos cuidadores informales es evidente ya que la enfermedad implica en mayor o menor medida a todos los componentes de la familia, y que por eso también se calificó la demencia como una "enfermidade familiar". Por último, señala que “un paciente con demencia necesita manter as súas rutinas, mentres que unha persoa de idade que está sa debe evitar as rutinas”.








