
El pelotón de la XX Volta a Galicia tomó ayer las carreteras arousanas en la primera etapa con salida y llegada en Poio. Los 117 corredores de la categoría Elite-Sub23 pasaron por Meaño, Ribadumia, Meis, Cuntis, Pontecesures, Valga, Catoira o Vilagarcía, donde estuvo una meta volante en el kilometro 98 de carrera. En total fueron 157 kilómetros con la subida en la parte final Monte Castrove, de primera categoría, como gran dificultad de la jornada. Se impuso el neozelandés Alexander White (Lasal Cocinas-Louriña) aprovechando la fuga que se formó al principio de la etapa y que fue decisiva.










