
El Atlético Villalonga de Romina Dadín sumó un importante punto en San Pedro tras empatar a dos ante el Real Sporting Femenino en un partido en el que fueron de menos a más con el paso de los minutos. Las locales dejaron una buena imagen ante su afición, borrando así la dura derrota de la pasada jornada, a pesar de quedarse con un sabor agridulce.
Un enfrentamiento en el que las visitantes abrieron la lata cuando tan solo transcurrían cinco minutos de partido, pero que las locales pusieron en tablas al descanso con el 1-1 forzando un gol en propia puerta de María. Las locales no entraron del todo concentradas al partido, por lo que en un balón aéreo que superó a la defensa, Ávila hizo el primero del partido. A partir de ahí, el Atlético Villalonga mantuvo la posesión del balón, aprovechando espacios y buscando transciones con ritmo.

Durante muchos minutos, las de Romina Dadín permanecieron en área rival, creando jugadas de peligro a balón parado en las que el gol se resistía. Poco a poco, las locales se enchufaban más en el duelo, llegando a su punto más álgido justo antes de finalizar el primer tiempo.
Segunda mitad
Tras el descanso, Romina Dadín hizo un cambio para coger un poco más de amplitud y profundidad en el juego y seguir presionando en el área rival como lo estaban haciendo en el primer tiempo. Así, el Atlético Villalonga dejó buenas transiciones que contrarrestaban la pequeña falta de intensidad en defensa.
En un balón parado procedente de una falta lateral al borde del área, la remató a la perfección Noe.
A partir del 2-1 el Sporting dio un paso al frente, buscando el balón largo mientras las locales dominaban con la posesión del esférico. Un gran ejercicio de resistencia por parte del equipo de Romina Dadín, que comenzaba a saborear los tres puntos. El Atlético Villalonga pudo haber aumentado la distancia en el marcador con varias opciones a balón parado, así como mediante alguna de sus rápidas transiciones.

En un contragolpe de las asturianas, Lara paró muy bien el disparo, pero el rechace cayó a los pies de una Ávila que no perdonó y empató el duelo. “Fue un poco mazazo que nos empataran en un partido muy intenso. El equipo merecía más porque estuvimos muy bien con y sin balón”, lamenta Romina. "Los dos equipos luchamos mucho por el balón, ahora nos queda seguir trabajando porque tenemos un calendario un poco complicado", explica.










