
Jéssica Bouzas viaja a Italia para afrontar su primer torneo WTA en hierba de la temporada a falta de dos semanas para su participación en Wimbledon. La vilagarciana es la cabeza de serie número 3 del Véneto Open, un WTA 125K que se disputa en la pequeña localidad de Gaiba, situada en la Italia nororiental a una hora en coche de Venecia.
Jéssica, que esta semana estrena su mejor clasificación de su carrera en el ranking WTA al ser la número 86 del mundo, tras llegar a semifinales en el WTA 125K de Valencia donde sólo cedió ante la campeona Ann Li, jugará por segunda vez en su vida en la superficie de hierba. La primera fue el pasado año precisamente en Wimbledon, donde se adaptó muy bien ganando sus tres partidos de la clasificatoria. Bouzas, que está realizando su mejor año en el circuito profesional con un balance de 35 victorias y sólo 12 derrotas, afronta con ilusión esta parte inicial del verano en la que la hierba cobra protagonismo.
En el torneo italiano, que le sirve de piedra de toque para su segundo cuadro final de un Grand Slam de la temporada, se topará con jugadoras de un nivel muy alto como la alemana Tatjana Maria (número 56 del ranking mundial), la argentina María Lourdes Carlé o la veterana italiana Sara Errari, que llegó a ser la número 5 del mundo hace una década.
En primera ronda Jéssica Bouzas se verá las caras con la rumana Anca Todoni, una joven de 19 años que también está haciendo una gran temporada y fue capaz de ganar a Sara Sorribes, la jugadora española con mejor ranking en la actualidad, o a la argentina Nadia Podoroska. Todoni llega con la moral muy alta al Véneto porque la semana pasada ganó en Bari el Open delle Puglie, su primer WTA 125K.










