
El Club de Baloncesto Doce celebra mañana su cuarenta aniversario, con una gran fiesta para recordar la multitud de batallas con las que han tenido que lidiar desde su nacimiento hasta la actualidad. Echando la vista atrás, desde el club recuerdan los difíciles comienzos, en los que costaba encontrar un lugar para poder entenar en condiciones, además de la falta de ayuda. Con Vilagarcía siempre por bandera, el club, en sus inicios, tuvo que desplazsarse a Portas, ya que el ayuntamiento les proporcionó un lugar adecuado para sus prácticas por aquel entonces.
“Empezamos jugando en Portas, antes eramos los veteranos los que nos teníamos que mover para federarse y demás. Ahora es mucho más fácil y ya hace 15 años que estamos en Vilagarcía. Realmente siempre fuimos de Vilagarcía, pero por circunstancias nos tuvimos que trasladar hasta Portas”, cuenta Santi, alma mater de Club Doce.

“Los que empezamos en el club habíamos jugado ya en equipos de por aquí cerca. Poco a poco intentamos que se fueran uniendo chavales jóvenes que ya dejaban de tener ayudas para federarse. Hay muchos equipos de base, pero luego cuando llegas a los 18 años, por ejemplo, es muy complicado seguir, porque no sabes por dónde tirar y se te acaban las ayudas”, dice el también jugador del Club Doce. Durante este último año el club se ha preparado un poco a caballo entre Vilagarcía y Guillán, debido a las obras del pabellón de Fontecarmoa, que esperan tener a su disposición para la siguiente campaña. En total, los jugadores entrenan dos veces a la semana, con cierta seriedad, pero destacando que lo más importante es disfrutar del deporte que tanto les apasiona.

“Entrenamos porque nos gusta y esa es nuestra filosofía, hacemos una hora y media de entrenamiento serio y luego echamos unas ‘pachangas’ entre nosotros”, cuenta Santi. Sin duda, en el CB Doce lo que reina es el buen ambiente y la unión por lo que apasiona a todos los que forman parte de la aventura: el baloncesto.
Con 40 años de trayectoria, se plantean comenzar una colaboración con el nuevo club de Portas, ya que muchos de los jugadores que militaron en las filas del Doce ahora forman parte de dicho plantel. “Puede que este año hagamos una colaboración para que ellos tengan como un equipo base, que seríamos nosotros, y así puedan ascender”, comenta Santi.

Actualmente el Doce milita en Tercera División, con las puertas siempre abiertas a aquellos jovenes que no saben cómo continuar su andadura en un deporte que les apasiona. “A los jóvenes les hacemos siempre un descuento. Este año fuimos un poco más colgados de número de jugadores por el nacimiento del Portas, por lo que tuvimos que recurrir a gente que ya lo había dejado. Vinieron algunos chicos nuevos, pero la realidad es que aquí somos todos currantes que compaginamos esto con nuestro trabajo diario”. A día de hoy, el club vilagarciano cuenta con 16 jugadores federados y más de 35 personas que entrenan con ellos.










