
El Salvador Otero acoge esta tarde el derbi entre el Céltiga (8º con 20 puntos) y el Moraña (20º con 14 puntos). Los isleños miden su fiabilidad en casa, donde son el mejor equipo de la liga con 17 puntos sumados de 21 posibles (5 victorias y 2 empates), ante un rival que empezó muy mal pero que le ha tomado el pulso a la competición. De hecho, en las últimas ocho jornadas tiene números de mitad de la tabla con 12 puntos de 24 posibles, solo uno menos que el Céltiga. En los locales Luis Carro tiene las bajas de Yago Ameneiro, y las dudas de Manu Bugallo y Pablo Pillado. "A ver si somos capaces de mantener el nivel en casa ante un rival que poco a poco compite contra todo el mundo y que a pesar de estar último solo está a 6 puntos de nosotros". Los locales fían sus opciones a darle un ritmo alto al juego, tanto a nivel ofensivo como defensivo.
A las 16:45 horas en A Senra, el Ribadumia (5º con 26 puntos) recibe al Racing de Castrelos (18º con 16 puntos) con el objetivo de sumar una tercera victoria seguida para irse al parón metido de lleno en la zona alta. El técnico Ibrahim Baptiste tiene bastantes bajas. Cerqueiras, Pabulo son bajas por lesión, Eloy y Iago están ente algodones, mientras que Miguel y Facu cumplen sanción y no podrán jugar.
"Es un partido muy importante. Si se dan bien las cosas podemos acabar arriba del todo el año", dice el técnico aurinegro. "Sabemos de la importancia del partido". El Castrelos, un equipo con jugadores jóvenes y un recién ascendido, baja su rendimiento a domicilio. "La clasificación no refleja el potencial que tienen", advierte Baptiste. "Es un partido trampa, por lo que espero que los jugadores saquen un plus de energía para sacar el partido adelante". Las bajas locales testearán el nivel de la plantilla del Ribadumia y de su fondo de armario.








