
El Céltiga se quedó sin ascenso al perder ante el Ribadumia en el Salvador por 0-2 en una tarde en la que los locales se bloquearon y estuvieron irreconocibles. Es el Valladares, que no falló en casa, el que acompaña al Villalonga a Tercera RFEF, a pesar de que el Choco también ganó, pero los de Redondela tienen el average perdido con los vigueses.
Sin restar mérito al Ribadumia, que jugó su partido sin presión, el resultado se explica desde los nervios y la ansiedad que sufrió el Céltiga, que no tuvo capacidad de reacción en ningún momento ante el escenario adverso que se le planteó. Fue un problema mental, o eso pareció desde fuera, desde el principio.
El plan local pasaba por ser fiel a las virtudes que le llevaron al segundo puesto en la última jornada, que era jugar con ritmo alto y marcar pronto, al menos en la teoría, porque la práctica fue todo lo contrario. Los locales salieron muy atenazados, nerviosos y superados por la responsabilidad. No fueron capaces de hacer su juego, demasiado imprecisos y lentos, estuvieron a merced de un Ribadumia que no tuvo que hacer demasiado para generar ocasiones claras. El equipo de Dani Fernández ya tuvo dos opciones para el 0-1 en los primeros diez minutos. La primera de Nando, que sólo en área, remató fuera. La segunda de Lima a centro de Antón, pero Nucho evitó el gol con una gran acción abajo.

El Céltiga no carburaba, demasiaso tensionado. No llegó al área de Pazos en su primera ocasión hasta el minuto 25. En un centro de Nico desde la derecha que cabeceó fuera Sayar, con la misma falta de determinación que estaba mostrando el equipo para rematar la faena a la temporada. Para entonces el Choco ya ganaba en Xinzo, por lo que la preocupacion empezó a notarse en la grada. A diez minutos del descanso el Ribadumia volvió a rondar el 0-1. Centró Caride desde la derecha al segundo palo y remate Cheri, con poco ángulo, contra el poste.

El tercer aviso pareció despertar al fin el Céltiga, que empezaó a dominar en los minutos que precedieron al descanso. Y llegó su gran ocasión en una acción de Guille, tras pared con Julio, que acabó dejando en el mano a Lezcano en el mano a mano, pero el disparo del pichichi local se fue alto.Otra vez la ansiedad.
En la segunda parte el Céltiga salió con la misma energía con la que acabó el primer período, sin embargo en una contra el Ribadumia logró ponerse por delante en el marcador. La inició Cheri, la llevó Nando y la finalizó Manu Sánchez con un remate cruzado con el que batió a Nucho.

Luis Carro movió ficha dando entrada a Giráldez en el centro del campo. El Céltiga perdonó el empate en el 57, en un pase de Julio sobre Guille, que remató muy alto en el mano a mano ante Pazos en área pequeña. Fue clarísima. La siguiente fue de Lezcano, pero tocó lo justo Pazos para enviar a córner. Mediada la segunda parte el Ribadumia logró el segundo gol que enmudeció el Salvador Otero. Brais enganchó un disparo desde treinta metros que hizo un extraño y sorprendió a Nucho. Luis Carro hizo el segundo cambio dando entrada a Álex Fernández. Los locales volvieron a perdonar, en un pase filtrado a Lezcano, cuyo remate salvó con el cuerpo Pazos.De ahí al final fue un quiero y no puedo. Incluso con diez, por lesión de Manu, fue el Ribadumia el que perdonó el 0-3 por medio de Cheri. Las lágrimas se apoderaron de los locales al final. Sufrieron un bloqueo en el peor día.
Ficha técnica:
Céltiga: Nucho, Nico, Manu Bugallo, Pablo (Javi, min. 77), Álex Rodríguez, Óscar, Pedro Delgado (Giráldez, min. 56), Julio Rey (Javi, min. 77), Guille, Lezcano y Migui Sayar (Álex Fernández, min. 70).
Ribadumia: Roberto Pazos, Adrián Gómez, Martín, Pei, Antón, Gus (Pabulo, min. 76), Cheri, Iago Portas (Brais, min. 61), Álex Lima (Manu Sánchez, min. 34), Iván Caride (Álex Durán, min. 75) y Nando (Presas, min. 61).
Goles: 0-1 Manu Sánchez (min. 53); 0-2 Brais (min. 70).
Árbitro: Enriquez Pereiro. Amarilla a Manu Bugallo, Javi y Álex Rodríguez por los locales, y a Gus, Roberto Pazos y Iago Portas por los visitantes.








