
Ribadumia dio inicio esta tarde a la XXIII de la Volta a Galicia, que reúne a un pelotón de corredores Elite y Sb 23 en representación de 17 equipos, entre las que figuran tres escuadras internacionales. La primera etapa consistió en una contrarreloj individual de 7,3 kilómetros en la que se impuso el cacereño Íker Pérez (Caja Rural) con un tiempo de 8:25, con un segundo menos en meta de su compañero Antonio González, mientras que el podio lo completó otro corredor del equipo navarro, el alicantino Daniel Cepa, con 9 segundos más en meta que el vencedor.

El vilagarciano Martín Rey (Cortizo) fue el mejor gallego en este primer día, marcado por una jornada que se inició con lluvia y que obligó a los corredores a tomar precauciones para evitar irse al asfalto.
El Cortizo metió varios corredores en el top ten, con Maksym Bilyi quinto y Óscar Fuentes, séptimo. Martín Rey sólo cedió 24 segundos en meta respecto al ganador, por lo que recibió el maillot Deputación de Pontevedra de manos de Javier Touris como primer gallego en la general. El vilagarciano, que es un escalador, salvó el primer día y alimenta sus ilusiones de poder repetir victoria en la general como consiguió hace dos años en Pontevedra.

Caldas toma el relevo de Ribadumia y este viernes será salida y meta de una etapa rompepiernas de 138 kilómetros con cuatro puertos puntuables de montaña, dos de ellos en los últimos veinte kilómetros, cuando los corredores asciendan el monte Lobeira y O Pousadoiro, que coronarán a siete kilómetros de meta. Será un día especial para Samuel Blanco, al que la Federación Gallega rinde homenaje en esta edición de la prueba.

La salida será a las 12.30 horas y la llegada está prevista a partir de las 15.30 horas. Discurrirá por Cuntis, A Estrada, Campolameiro, Verducido, Barro, Meis, Ribadumia, Vilanova y Vilagarcía, antes de finalizar de nuevo en Caldas en la calle Carlos García Bayón “Tafona” . Habrá bonificaciones en meta de 10, 6 y 4 segundos para los tres primeros, y también de 3, 2 y 1 segundo en las tres metas volantes, lo que servirá de aliciente.









