Gardacostas incauta casi 300 kilos de pescado y marisco y más de mil aparejos ilegales en tan solo siete días
En la ría de Arousa se retiraron, sobre todo, nasas fabricadas en madera para la captura de nécoras

El Servizo de Gardacostas de Galicia, dependiente de la Consellería do Mar, retiró, en los operativos llevados a cabo la pasada semana en diferentes puntos del litoral gallego, un total de 1.084 nasas sin identificar, un palangrillo con 35 anzuelos y una embarcación sin identificar.
Además, en estos controles, decomisaron más de 286 kilos de diversas especies de pescado y marisco, lo que se tradujo en la tramitación de hasta 32 actas entre incautaciones, presuntas infracciones e inspecciones.
En concreto, en la ría de Arousa, los elementos que se retiraron del mar fueron, sobre todo, nasas de madera orientadas a la captura de nécoras. Estos aparejos también fueron los más presentes en los controles que se realizaron en las rías de Corcubión, Pontevedra o en el puerto de Sada. Por su parte, en la ría de Muros y en el entorno a la isla de Ons –zonas en las que se concentró el mayor volumen de artes requisadas– lo que más se decomiso fueron nasas para pulpo, llegando a retirar del agua en un solo operativo más de trescientas.

Fue en la ría de Vigo el lugar en el que los agentes intervinieron la embarcación no identificada y, el palangrillo con anzuelos, fue confiscado en la zona de A Guarda.
Pulpo y nécoras
En cuanto a las capturas ilegales, los operativos de la pasada semana permitieron interceptar en el litoral gallego más de 248 kilos de pulpo, de los cuales, una gran parte, presentaba un tamaño ilegal ya que estaba por debajo de la talla mínima permitida para su captura en Galicia.
Además, se incautaron cerca de 23 kilos de nécora, más de siete de centolla (entre ellos un ejemplar con huevas en Porto do Son) y 13,4 kilos de bivalvos, entre los que se diferenciaba almeja babosa, almeja japónica, carneiros, reló y arolas. Los agentes también pudieron decomisar, pero en un volumen menor, ejemplares de camarón, de buey, de santiaguiño o de rodaballo.
Todas las especies vidas intervenidas fueron reintegradas de inmediato a su hábitat natural con el objetivo de proteger la biomasa y la regeneración de los caladeros.
Por su parte, en intervenciones realizadas por tierra en colaboración con el Seprona, se llegaron a decomisar más de 16 kilos de pescado que no contaba con la documentación y 3,5 kilos de percebe extraído de manera ilegal. Todos estos productos, señalan desde la Consellería, al cumplir los estándares sanitarios para el consumo pero no poder ser devueltos al mar, fueron entregados a centros benéficos para que pudieran ser aprovechados con un fin social.












