Concellos de O Salnés y Ulla-Umia piden menos consumo y anuncian restricciones
En Meis prohiben el uso del agua para llenar piscinas o regar y en Cuntis y Moraña alertan del caudal del Umia

La falta de lluvias y un verano con temperaturas extremas están pasando factura al cauce fluvial del río Umia, principal suministrador de agua para el consumo doméstico tanto en municipios de la comarca de O Salnés como de Ulla-Umia. Ante esta situación hay concellos que ya han emitido un bando informativo pidiendo a los vecinos y visitantes un consumo responsable del líquido elemento y anunciando incluso restricciones para intentar que la situación no continúe agravándose.
De momento en O Salnés ayuntamientos como el de Meis anuncian que no se puede utilizar el agua para el llenado de piscinas, baldeo, riegos o para lavar vehículos. Asimismo indican que debe existir especial cuidado a la hora de no dejar abiertos grifos en los momentos en que no sea estrictamente necesario y se pide que se revisen las instalaciones particulares para evitar fugas innecesarias de agua en los domicilios, algo que acostumbra a ser muy habitual.
La situación parece más crítica en la comarca de Ulla-Umia, en concreto en los municipios de Cuntis y Moraña. Ambos tienen la captación en el río Umia, en el lugar de Veiga Grande que abastece a la potabilizadora de Sebil. Según el alcalde de la localidad termal, Manuel Campos, en solo una semana el azuz ha bajado treinta centímetros, lo que los obliga a adoptar medidas no solo de concienciación de cara al consumo, sino también de tipo restrictivo. El cuntiense se puso en contacto con el vecino concello de Moraña para conocer de primera mano si ellos van a adoptar alguna medida al respecto con el objetivo, más que nada, de garantizar que el agua pueda llegar sin problema a los municipios. Algo que – según el regidor de Cuntis– ya no está ocurriendo en algún núcleo rural en el que ya se está abasteciendo a las viviendas con camiones cisterna.
Campos indica que lo que se hará será limitar al máximo aquellas actividades que no son urgentes y que precisan del uso del líquido elemento. Al igual que Meis piden que no se use el agua municipal para llenar piscinas y el propio Concello reducirá los baldeos (salvo por motivos de salubridad) y los riegos en zonas verdes. De agravarse la situación el Concello no descarta medidas más restrictivas e incide en que la situación está siendo controlada por un técnico municipal.
En Caldas el Concello también tiene previsto emitir un bando para pedir el consumo responsable y evitar posibles restricciones. Otros municipios como Vilagarcía, que no captan de la red de la Mancomunidade do Salnés, apuntan que de momento no existe preocupación aunque están “pendientes”.
Localidades como Sanxenxo ya hace días que limitaron el consumo y el gasto.












