Un “océano de dignidade” llena las calles de A Illa en defensa de la Ría y el sector del mar
Miles de personas reclamaron protección ambiental frente a proyectos que ven “contaminantes”
Miles de personas de distintos puntos de Galicia se manifestaron en A Illa para defender la Ría de Arousa y el sector del marisqueo, ante una caída de la producción que consideran muy preocupante. Convocados por la PDRA, Ulloa Viva y Mina Touro Pino Non, la comitiva partió de la Praia do Vao para recorrer todo el centro urbano del municipio y acabar en O Xufre, donde se leyó el manifiesto.
La actriz Isabel Risco fue la encargada de “hacer tiempo” mientras no se juntaban las dos orillas del “océano de dignidade”, ya que debido a la cantidad de gente que asistió a la protesta, no todos pudieron escuchar la lectura del manifiesto.
La movilización se llevó a cabo por mar y tierra y cerca de 300 embarcaciones llenaron el puerto de O Xufre y animaron desde el mar, haciendo sonar las bocinas. Por tierra, la organización cifra en 10.000 los asistentes, que emprendieron la marcha a las doce del mediodía.
Entre los asistentes había representantes del sector del mar, como patrones mayores, mariscadoras o bateeiros, pero también un fuerte apoyo político, con alcaldes de los dos lados de la Ría de Arousa, así como la responsable nacional del BNG, Ana Pontón, entre otros.
Descenso de la producción
La caída de la producción marisquera y la situación “agónica” de la Ría de Arousa, “a máis rica do mundo”, en palabras de Isabel Risco, se encuentra en el origen de esta manifestación, que en otras ocasiones recorrió Santiago de Compostela o A Pobra do Caramiñal y que ayer llegó a la localidad isleña, una de las que más dependen del mar.
El presidente de la PDRA, Xaquín Rubido, cifra en 53 millones las pérdidas en el sector del mar entre 2020 y 2025. En concreto, en el último trienio, la producción del mejillón bajó en un 30,5 por ciento con respecto a la media de los diez últimos años. En los bivalvos, fue del 65,4 por ciento con relación a la media de los últimos veinte años. Rubido detalló pérdidas por especies significativas de más del 92 por ciento, como es el caso del berberecho y la almeja fina, siendo del 91% en el caso de la babosa y de más del 68% para la rubia solo en un año. Lo que exigen desde la plataforma y el sector es “a urxencia dun plan de rexeneración dos bancos marisqueiros e un plan de saneamento integral da Ría e dos ríos, cunha forte dotación económica”, así como la anulación del punto de vertido de Sálvora y de los “proxectos estratéxicos nefastos” para las aguas de Arousa.
Lo cierto es que llevan décadas clamando un plan integral para abordar un problema que no hace más que crecer y que, en los últimos años, se ha visto agravado por dos circunstancias climáticas: los temporales durante el invierno y la subida de la temperatura del agua en la temporada estival, que llegó a rozar los 33 grados durante el pasado mes de mayo.
Denegación "definitiva"
Durante la manifestación también reclamaron a la Xunta de Galicia la denegación “definitiva” de los proyectos de la macrocelulosa de Altri en Palas de Rei y de la reapertura de la Mina de Cobre de Touro- O pino. En este sentido, Rubido, así como las presidentas de las otras dos plataformas, Che Cancelo y Marta Gontá (esta última de Ulloa Viva), reclamaron al ejecutivo de Alfonso Rueda “o enterro” de estos proyectos “contaminantes”, apelando a la defensa de la Ría de Arousa y del río Ulla como “bens a protexer”.
Rubido incidió en que ambas industrias son para el beneficio de “unha minoría”, mientras que “prexudican á maioría do pobo galego”, así como que aprobarlos sería “camiñar en contra da nosa soberanía alimentaria”.
Recordaron desde los tres colectivos que son más de 27.000 las alegaciones presentadas y Gontá hizo referencia al informe “demoledor” del Consello da Cultura Galega, a la vez que se amparó en las declaraciones de los conselleiros de Facenda, Miguel Corgo, y de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez. Sobre el primero, apeló a una frase en la que destacaba la importancia de la participación pública como pilar democrático, lo cual relacionó con las seis manifestaciones contra Altri y la mina y en defensa de la Ría secundadas por miles de personas; en cuanto a Vázquez, la portavoz de Ulloa Viva hizo referencia a unas declaraciones sobre la importancia de los recursos hídricos, lo cual cree que no se está teniendo en cuenta en estos dos asuntos.
En cuanto a la mina de Touro, la portavoz de la plataforma contraria, Ché Cancelo, recordó que son nueve años de lucha los que llevan y aseguró que el proyecto para la reapertura “é o mesmo que a Xunta de Galicia denegou no 2021”, pero ahora considera que la administración autonómica “négase a dicir que non outra vez aínda que os riscos están plenamente vixentes, ameazando o noso futuro”.
Entre los asistentes había agrupaciones de mariscadoras, que reclamaron planes de regeneración y protección para los “bivalvos senlleiros”, como los denominó Risco.
“Non á ruína da nosa Ría”, “A Ría quere respirar” o “Eucaliza” (en referencia a la proliferación de eucaliptos en los montes), fueron algunos de los lemas que se pudieron leer en las pancartas que participaron en la convocatoria, a la que también asistieron asociaciones ecologistas como Greenpeace, que pide que se frene el “acoso ao noso medio natural e a un pobo que hoxe de novo demostrou que non vai ceder nin un paso na súa loita pola xustiza ambiental e social”, en palabras de Manoel Santos, coordinador en Galicia. Las plataformas advirtieron de que “temos que seguir” con las protestas. El fin de fiesta llegó con los grupos Son da Illa y Loita Amada, que pusieron música a una jornada reivindicativa en la que no faltaron los instrumentos tradicionales gallegos, así como elementos ornamentales inspirados en la tierra y el mar.










