La hostelería de Arousa lo confirma: la juventud actual consume “mucho” menos alcohol que otras generaciones
El informe ‘Estudes 2025’ señala que los jóvenes gallegos ingieren menor cantidad de estas bebidas que la media de España y que su venta ha descendido notablemente

La Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundaria en España (Estudes 2025) señala que los jóvenes gallegos consumen menos sustancias psicoactivas que la media del país y que, tanto en un caso como en el otro, los menores que ingieren bebidas alcohólicas o fuman, ya sea tabaco o cannabis, han descendido de manera significativa en los últimos dos años.
En el caso de los adolescentes gallegos, el estudio señala que, por ejemplo, un 43,2% de los de 14 años han probado el alcohol al menos una vez en la vida, porcentaje cinco puntos menor que el recogido en el 2023. En esta misma franja de edad, en los últimos doce meses un 38,8% han ingerido alguna de estas bebidas, cifra que se sitúa ocho puntos por debajo que hace dos años. Y, en los últimos 30 días, el número registrado es 21,4%, cantidad menor en siete puntos.
Los datos de los de 18 años también son inferiores. Así, los que han probado el alcohol se sitúa en el 84,9%, los que bebieron los últimos doce meses en el 81,5% y en los últimos 30 días en el 63,4. Estos se comparan con el 93,4, 90 y 78,6, cifras que, respectivamente, se recogían en el 2023.
Tendencia en auge
Esta disminución en el consumo de alcohol es una tendencia que confirman los hosteleros de Arousa.
Así, los consultados recalcan que las “nuevas generaciones” beben, cuando salen por la noche, muchas menos copas que las que se tomaban en años anteriores y que, el tipo de consumición, también es diferente.
José Carlos Chorén, propietario del bar Morla en Vilagarcía, lo tiene claro: “Los jóvenes de ahora salen y beben mucho menos”. Y explica que lo que ve desde la ventana privilegiada de su local situado en la zona de O Castro desde hace catorce años, es que la Generación Z (aquellos nacidos entre 1997 y 2012) “ya no salen todos los jueves, viernes o sábados como podíamos hacer nosotros, si no que salen en ocasiones especiales”.

Y detalla que, por ejemplo en eventos como puede ser la Festa da Auga, Fin da Año o alguno relacionado con la actuación de un Dj o cantante conocido, “las calles se llenan, pero la manera de salir es diferente”. Chorén cuenta, además, una anécdota: “Hace años, cuando cerraba, tenía que tener cuidado de no dejar fuera, por ejemplo, el cubo de basura., porque los que pasaban jugaban con el, ahora de eso no me preocupo, los que pasan lo hacen charlando entre ellos”.
Cambios culturales
Por su parte, Rafael Barreiro, propietario del bar La Bolsa, también en Vilagarcía, ratifica que el consumo de alcohol ha bajado. “Creo que la razón es que, actualmente, el botellón es algo residual, lo que hace que el gasto sea en los bares y ese consumo, es inferior al de otras generaciones”, cuenta Barreiro.
Rubén Gago, trabajador de uno de los locales que se ubican en la zona TIR vilagarciana comparte esta visión. “Creo que las restricciones a la hora de poder o no hacer botellones sí afectan a que los jóvenes de ahora beban menos”, cuenta. Y continúa: “Pero creo que no es la única razón, pienso que uno de los grandes motivos es que, tanto las familias como los propios adolescentes tienen bajo poder adquisitivo y eso hace que el consumo baje”. De todas maneras, admite, que lo que ve detrás de la barra es que hay mucha polarización: “Parece que no hay un punto medio, hay los que beben siempre o hay los que no beben nunca”.
A estas dos razones -menos botellón y un nivel de vida más cara que no permite gasto en los locales de ocio- Chorén señala que otro que se suma y hace que el consumo de alcohol entre los jóvenes disminuya es el cambio cultural. “Ahora los adolescentes y los chicos y chicas de veinte años quedan para desayunar por las mañanas, eso era impensable cuando nosotros éramos jóvenes”, bromea el hostelero.
Y continúa: “Otra cosa es el auto cuidado, por ejemplo los sábados y domingos por la mañana los gimnasios tienen a mucha gente, antes eso no existía”.
Nuevas opciones
Para poder llegar a esos jóvenes las empresas dedicadas a las bebidas espirituosas han tenido que ofrecer nuevos productos. Así, ya no es raro ver en los botelleros de los locales de ocio nocturno marcas que presentan whiskys o ginebras sin alcohol, por no hablar, cuentan los hosteleros, de la cantidad de botellines de cerveza 0,0 que se despachan últimamente.
“En mi local, la verdad es que ya empiezan a pedir copas con alguna de estas bebidas, aunque son las menos, se nota que empiezan a salir·, detalla el propietario del Morla. Y explica, además, que, a diferencia de los consumidores de otras generaciones, lo que más piden los jóvenes ahora son cervezas, independientemente de la hora que sea y antes, lo que salían eran las copas”.
Esta idea la certifica Raúl Rico, vilagarciano nacido en el año 2006, quién detalla que probó el alcohol a los quince años y que, aunque “prácticamente” lo consume cada fin de semana, “muchas veces me tomo una cerveza o dos”. Y cuenta que, de un tiempo a esta parte, en su círculo de conocidos, cada vez hay más personas que han decidido no ingerir estas bebidas. “En todas las pandillas hay alguno, es lo normal”, señala.










