Abril, un buen mes para el empleo en Arousa
Boiro encabeza el descenso de los parados, con 42 demandantes menos que en marzo

Abril fue un buen mes para el empleo en Arousa, donde 207 personas dejaron de ingresar las listas de demandantes del Sepe. En esta ocasión, las mejores cifras se dan en Barbanza, con 82 desempleados menos; mientras que en O Salnés son 80 y en Ulla-Umia 45. Fue un buen mes para el conjunto de Galicia.
Boiro es el municipio donde más bajó el paro. Fueron 42 los vecinos de esta localidad que encontraron un trabajo durante el pasado mes y todos ellos fueron en el sector servicios, ya que el primario, la industria y la construcción se mantienen en las mismas cifras que en el mes de marzo, según las estadísticas que publica la Consellería de Emprego de la Xunta.
Más modesto es el descenso en el resto de municipios de la zona norte de Arousa, con catorce parados menos en A Pobra y trece en Rianxo y Ribeira.
Una evolución más estable
En cuanto a O Salnés, es Cambados el que muestra mejores datos, con 29 parados menos durante el mes de abril; seguido de Sanxenxo (-22), Vilagarcía (-15) y O Grove (-14). Las únicas excepciones las marcan Ribadumia, donde el desempleo sube en nueve personas, y Meis, con un vecino más en el paro.
En la comarca de Ulla-Umia es la cabecera, Caldas, la que muestra un importante descenso del paro, con 31 demandantes menos. El sector servicios es el responsable de este impulso, con 21 empleos más, pero también se registra en la industria, donde son diez los empleos que se crearon en el mes de abril. En cuanto al resto de municipios, Catoira logra descender el número de parados en 11, Moraña en dos y Cuntis en uno, mientras que los demás se quedan igual que en el mes de marzo.
En términos generales, son 7.746 arousanos los que siguen a la espera de un puesto de trabajo, según las estadísticas que se dieron a conocer ayer. Son 551 menos que las que se registraban en el mismo mes del año anterior, lo que refleja un descenso continuado y estable, frente a los grandes picos de crecimiento y bajadas que se daban en otras épocas, aunque el modelo de contrataciones sigue muy vinculado a las variaciones estacionales y al turismo.








