"Os dereitos non se regalan, conquístanse": Arousa conmemora en la calle el Primero de Mayo
Vilagarcía acogió dos manifestaciones, una promovida por la CIG y otra conjunta de CCOO y UGT

Son más cosas las que los unen que las que los separan, pero un año más el Primero de Mayo se conmemoró en Arousa con dos manifestaciones diferentes. Por un lado la de la CIG y por otro –y con tal solo media hora de diferencia– la de CCOO y UGT.
Fueron dos reivindicaciones en las que la guerra y su afectación en los bolsillos de la clase trabajadora, la exigencia de más derechos o la mejora en convenios que se están negociando en estos momentos fueron algunas de las cuestiones que se resaltaron tanto en las consignas como en las pancartas y en los manifiestos con los que culminaron las marchas. Y, además, otra característica conjunta: la de que “sen loita, non hai dereitos”.
Los tres sindicatos coincidieron en que el Primero de Mayo “non se celebra”. De hecho es una efeméride internacional que conmemora una lucha obrera en Estados Unidos que terminó con obreros fusilados. “Os dereitos non se regalan, conquístanse”. Fue este uno de los lemas más aplaudidos durante las manifestaciones.
La CIG
La marcha reivindicativa de la central nacionalista fue la primera en salir, al filo de las once y media de la mañana, de la Casa do Mar. Arrancó con un lema claro: “Sen traballo non hai futuro” y siguió su recorrido habitual - que acabó en la Praza de Galicia- recordando otras demandas muy vigentes como el contrato para la Escola Infantil Municipal, un convenio digno para el metal o “sanidade pública e de calidade”. También la exigencia de un convenio “digno” para el sector de despachos y oficinas o mejoras en los contratos del personal de residencias. Eso sí, en todo el hilo argumental de la protesta estuvo la guerra “imperialista”, como también ocurrió después en la de CCOO y UGT.
Anxo Lúa fue el encargado de leer el manifiesto de la central sindical. Habló de derecho internacional y de temas que preocupan a la clase trabajadora como son la vivienda o la subida de precios derivada de la proliferación de conflictos bélicos. “O paquete de medidas sociais ten que ser maior e chegar ás familias máis vulnerables”, destacó. De hecho pidió “un prezo tope dos combustibles” lamentando que “sexa sempre a clase traballadora a que pague as guerras”. En el manifiesto también hubo cabida para la agónica situación del sector marisquero “tras décadas de abandono institucional”.
CCOO y UGT
Justo cuando sonaba el himno gallego en la Praza de Galicia la manifestación de CCOO y UGT circulaba a tan solo unos metros dirección la Praza de Ravella, de donde había salido a las doce del mediodía para hacer su recorrido habitual. Varias pancartas reclamaban pensiones dignas, una jubilación anticipada para el sector de la conducción y también mejoras en las condiciones de los trabajadores de Correos, entre otras. El metal - en plena negociación- también estuvo presente en la marcha.
Las diferentes consignas se escucharon a lo largo de todo el recorrido y fue al final del mismo, en su llegada a delante del Consistorio, cuando se procedió a la lectura del manifiesto conjunto, apelando a la unidad sindical y alertando que “sen democracia non hai dereitos laborais” y que estos “conquístanse, non se regalan”.
El primero en tomar la palabra fue el responsable de UGT, José Vázquez, que hizo referencia a la inestabilidad motivada por los conflictos bélicos. Habló de paz y de justicia social y también de la amenaza por el avance de la ultraderecha “que nos devolve a un pasado rancio e nostálxico e que entra nunha deriva perigosa que debemos frear colectivamente”.

De hecho habló de que está en peligro la propia democracia y que “sen ela, non hai dereitos laborais”. Algo a lo que también se refirió el responsable de CCOO en Arousa, Juan Bao, que tomó el relevo a la hora de leer el manifiesto. Él hizo un repaso sobre las cuestiones que, todavía a día de hoy, siguen sobre la mesa cuando se negocian convenios o cuando se habla con el Gobierno de modificar la legislación. Bao referenció las reformas en materia de despidos, así como la necesidad de regular debidamente las jornadas parciales y de promover salarios dignos. También de seguir luchando por la reducción de jornada, una medida que ha quedado en suspenso, pero que los sindicatos consideran que hay que seguir peleando para que pueda ser una realidad de una vez por todas.
Bao agradeció la presencia de los delegados y delegadas de las diferentes empresas presentes en la manifestación y que, año tras año, son fieles a la hora de reivindicar los derechos en la calle, pero también en el marco del diálogo social ante la parte patronal.
El fallo en la megafonía de última hora no impidió que en al finalizar la manifestación de Comisións Obreiras y UGT sonase La Internacional. Un himno que fue el que marcó el inicio de la lectura del discurso en la CIG. En ese caso, en gallego.
Hace ya años que los sindicatos salen a la calle de forma separada. La CIG exigiendo más negociaciones en Galicia “e non en Madrid” y CCOO y UGT criticando muchas veces la posición de los nacionalistas. Este año no fue diferente.








