El sector del mar de Arousa advierte de que este año "pinta mal" y reclama medidas a la Xunta
Carril es uno de los bancos más afectados, así como los más interiores de Vilanova, pero temen que si continúan las lluvias se extienda al conjunto de la Ría

El sector del mar y la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa llevan años advirtiendo de que el marisqueo está en la UCI. Ante un inicio de año en el que echar la mano al paraguas es ya un gesto automático, la situación de la producción preocupa aún más si caben y desde las cofradías y agrupaciones arousanas advierten: "Pinta mal". Por ello, creen que ya es el momento de que la administración autonómica apueste por un diálogo que, dicen, lleva obviando todos estos años y que tome las medidas oportunas teniendo en cuenta a los afectados.
"É un goberno despótico. Non recoñecen os problemas. Hai miles de familias que merecen unha solución xusta", señaló Xaquín Rubido, portavoz de la PDRA. Las lluvias ya comienzan a pasar factura en algunas zonas, aunque por el momento la mortandad no es elevada. "En A Illa, polo momento, non", explica el patrón, Millán Rial. Rianxo, por el contrario, registra la situación contraria. "Si morreu o berberecho e a xapónica", dijo Miguel Ángel Iglesias, que apunta a la escasez de la cría de mejillón y a las elevadas posibilidades de que también muera.
En Carril, la presidenta de las mariscadoras, María Porto, explica que solo fueron cinco de los diez días de enero a faenar. Para febrero, anularon todas las jornadas. "É complicado unha valoración a curto prazo, esperamos que vaian os biólogos á praia na semana do 20. Pero este ano tiñamos algo de babosa e xa non temos", se lamenta la mariscadora que apunta que la situación puede empeorar si siguen las copiosas lluvias. "Pinta mal", apunta. "E pinta tamén mal para as cofradías", apostilla Iglesias.
Recortes de personal
En este sentido, Rosalino Díaz, patrón de Vilanova, apunta que las ayudas "lonxe de facernos ricos", se quedan lejos de ser suficientes. "Un ano creo que cobramos 4.000 euros e o ano pasado 10.000, unha cantidade ridícula", señala el vilanovés, que también critica que las bases de las ayudas aparezcan meses después de que se pongan en marcha y, en algunos casos, les llegue denegada. "hai un problema gordo de facturación", señala Díaz.
Por ello, temen que pueda conllevar recortes de personal en las cofradías, que van viendo como vez son más los que buscan trabajo en tierra. "En verán houbo 12-15 barcos de a flote", explica Díaz.
El sector critica también la política de desembalses de Augas de Galicia y piden que sea más paulatina, ya que las aportaciones de agua dulce bajan la salinidad. Fue el domingo cuando alcanzó el nivel más alto, a 25 gramos de sal por litro de agua, pero lo ideal serían 35 y hubo días en los que llegó a estar a 5.
Dragado
Ante esta situación, lo que reclaman desde las cofradías y las agrupaciones de marisqueo arousanas, así como la PDRA, son medidas urgentes. El sector no entiende que la administración autonómica rechace, sistemáticamente, un dragado del río "mentras si se fai no Lérez e botan verquidos á Ría", dice Porto, que critica que, al mismo tiempo, la administración autonómica apueste por proyectos que "prexudican" a Arousa, como "o de Palas ou a planta de betume no Porto de Vilagarcía".
También reclaman un plan de regeneración integral y critican que lo que se hizo hasta ahora, los pequeños planes localizados, "non funciona", dice el patrón de Rianxo, que critica que la reunión entre la Consellería do Mar y las federaciones se realizase sin contactos previos con los pósitos afectados. "Foron tomar un viño", ironiza.
Para Rubido, todo forma parte del intento de la Xunta por favorecer la acuicultura industrial, "con 30 millóns nos Orzamentos de 2026 mentras o conxunto da baixura leva 11". Además, advierte de que "o futuro non son as conservas con produto de fora da Ría".







