Arousa perderá población hasta 2039 con un rural agonizante y con mayor edad media
Según las proyecciones del IGE, restaría 4.902 habitantes y solo O Salnés contendría la caída de su censo

Las primeras publicaciones del Censo Anual de 2025, por parte del INE, arrojaron el pasado mes de diciembre una realidad inexpugnable: el crecimiento poblacional se estanca en la Ría de Arousa, que apenas gana habitantes en un contexto de envejecimiento progresivo y un gran desequilibrio entre nacimientos y defunciones, que solo se está viendo compensado por un aumento de la población extranjera llegada a los concellos arousanos en los últimos años. Y es una realidad que, según las proyecciones del Instituto Galego de Estatística (IGE), se va recrudecer en los próximos años, a corto plazo. Así, los municipios de la Ría perderían 4.902 habitantes en los siguientes trece años, con una sangría poblacional que afectará de forma más dura a los municipios más rurales.
Una tendencia negativa que solo rompería la comarca de O Salnés, ya que sumaría 1.234 personas censadas más, según estas proyecciones. Un crecimiento que se localizaría en aquellas zonas más urbanas, como Vilagarcía, Sanxenxo o Cambados. Municipios, además, que han sido los únicos en aumentar su población durante el año 2024 en toda la comarca, aunque de forma discreta.
Precisamente el rural será el más afectado según el estudio del IGE. Y es que Ulla-Umia sería una de las comarcas arousanas más castigadas por la pérdida de población, con una bajada proyectada de unas 2.576 personas censadas para 2039 y cerca de bajar de la barrera de los 30.000 residentes. Una circunstancia que contrasta, sin embargo, con los últimos datos oficiales, donde subía ligeramente, rompiendo así un patrón negativo en cuanto a la demografía.
Sin embargo, O Barbanza será la que más censo reste, con 3.560 habitantes menos en trece años. Una tendencia a la baja que no es tampoco nueva en la franja norte de la Ría, de hecho según los datos oficiales del INE, ya ha perdido población durante 2024, pese a ser una zona industrializada y con zonas urbanas importantes, como es el caso de Ribeira.
Envejecimiento generalizado
Una caída generalizada de los habitantes que, inevitablemente, irá también acompañada de un importante envejecimiento de su población. Así, en el caso de O Salnés, la edad media pasaría de los 46,8 a los 51,5 años. Una barrera de los cincuenta que sobrepasarían también tanto la comarca de O Barbanza (de los 47 a los 51,1) como Ulla-Umia (de los 48 a los 51,9).
Números especialmente malos, incluso, si los comparamos con la media gallega. La Comunidad, que ya de por sí es una de las regiones con mayor proporción de población mayor en España, pasaría de 48,4 años en 2024 a 51,4 en 2039, de forma que tanto O Salnés como, especialmente, Ulla-Umia la superarían.
Cabe señalar que a nivel gallego la población con más de 65 años supondría el 33,1% del total en 2039. Una cifra que, incluso, ascendería al 35,8% en el caso de las mujeres, siendo Lugo y Ourense las provincias más castigadas. En el caso de Arousa, el porcentaje se reduciría ligeramente, suponiendo el 33,02% de la población, siendo en cualquier caso un tercio del total, reflejando el desafío que supondría esta circunstancia para mantener los sistemas sociales y económicos actuales y el mantenimiento de cuestiones como la jubilación, poniendo así de manifiesto los retos demográficos que afronta Arousa —y también Galicia— en las próximas décadas, de llegar a cumplirse las proyecciones del IGE, haciendo fundamental el asentamiento de más población, el fomento de la natalidad o la retención del talento joven, entre otras cuestiones.
Además, siguiendo con el análisis de los datos, el índice de envejecimiento, que refleja la proporción de personas mayores de 65 años por cada 100 jóvenes menores de 20, se dispararía notablemente. Así, en O Salnés habría 261,4 personas que superarían la barrera de los 65 por cada cien jóvenes, un porcentaje que ahora se sitúa en el 146,6%. Números muy altos, pero que se mantendrían, al menos, por debajo de la media gallega, que crecería hasta el 263. Una barrera que sí superaría Ulla-Umia, con 271,6 mayores por cada centenar de jóvenes. En este sentido, O Barbanza sería la que mejor dato arrojaría, con solo un 250,2%.
En la misma línea, en cuanto a la distribución de la población por grupos de edades, en O Salnés habría más personas mayores de 90 años (3.287) que niños con 4 o menos (3.165). De hecho, entrar en el club de los centenarios ya no sería tan exclusivo, aumentando el número de habitantes de más de 100 en un 912%, de los 24 actuales a los 243. Una realidad que se traduciría al resto de zonas. En Ulla-Umia se doblaría, desde los 17 centenarios a los 41 y en O Barbanza subiría de los 26 a los 78. Además, la comarca barbanzana sería la única en que los menores de 4 años superarían en número a los mayores de 90, siendo así la menos envejecida de las tres comarcas bañadas por la Ría de Arousa, pese al empeoramiento de sus cifras.







