
La marea roja por toxina lipofílica que afecta a la costa gallega desde octubre ha empezado a dar una tregua a la extracción del mejillón y este viernes han reabierto tres polígonos de bateas en Redondela, en la ría de Vigo. En total, están activos para la extracción de mejillón cinco de los 52 polígonos de bateas de Galicia: los tres reabiertos este viernes, el de Sada 2, en la ría de Ares-Betanzos, y el de Camariñas, según los últimos datos del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar).
Se trata de las primeras reaperturas desde el inicio del episodio, lo que “permite divisar su remisión”, ha señalado en una nota de prensa la Consellería do Mar, de la que depende el Intecmar.
En los tres polígonos reabiertos se aplica el plan de actuación tipo D, que implica que se levanta la prohibición de extracción “pero todavía existe toxicidad residual”, recoge la página web del Intecmar.
El episodio actual de marea roja se debe a la presencia simultánea de tres especies de fitoplancton tóxico, una de ellas la ‘dinophysis acuta’, que tiene un tamaño mayor y, por tanto, más capacidad de producir toxinas.
En todo caso la Ría de Arousa sigue por completo cerrada a la extracción, lo que ha provocado preocupación en organizaciones de productores como son Opmega. Hasta hace unos días quedaba operativo un polígono de bateas en Vilagarcía, pero la marea ha avanzado imparable para obligar a cerrar la producción en la que es la ría con más bateas de toda Galicia.
Cabe recordar que el Intecmar presta un servicio de seguimiento contante a la producción marítima y con avisos directos al sector.





















