La lucha contra la violencia machista en Arousa: “Unha vítima debe saber que pode saír e recuperar a súa vida”
Talleres formativos entre escolares, documentales con testimonios reales y coloquios protagonizan los actos en Arousa en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres

Visibilizar los diferentes tipos de violencia contra las mujeres, identificar las conductas machistas, educar en igualdad y – sobre todo– ofrecer a las víctimas un camino para volver a vivir son algunos de los ejes que centrarán los actos del 25-N en la comarca de O Salnés en esta jornada de visibilización de la violencia de género. Dar voz a las víctimas es el objetivo que se ha marcado el Concello de Sanxenxo con un documental que les da voz y que será relatado por la experta en igualdad, Sara Uris. Ella lleva años formando en este campo a personas –hombres y mujeres–de distintas generaciones y pone el acento tanto en la educación como en el hecho de narrar las experiencias también de aquellas que han sobrevivido. “O feito de sobrevivir a este tipo de violencias é algo que tamén se debe expoñer e moito máis alá deste día”, recalca. De hecho hace hincapié en que muchas veces los fríos datos y cifras de asesinadas “fan que moita xente se quede coa mensaxe de que non hai saída, de que non se pode escapar”. Frente a esto Uris hace un llamamiento a la esperanza y apunta que “as vítimas poden volver a ter unha vida fóra diso. Evidentemente unha muller que sufriu violencia de xénero vai levar sempre esa vivencia con ela, coa que ten que aprender a convivir, pero hai saída”.
Los expertos apuntan a que todavía existen muchos tabúes respecto de la violencia sexual y que hay casos que “non se perciben como tal nin por eles nin por elas”
El documental que se emitirá en Sanxenxo tenía como protagonistas a cuatro vecinas de la localidad. “Agora só van a saír tres, porque unha decidiu retirar o seu caso”, explica la educadora. Señala Sara Uris que “é moi difícil para unha vítima contar o que lle pasou e o que lle está pasando, aínda que non saia nin a súa cara nin se vaia recoñecer a súa voz. Hai que respectala sempre, porque é o seu proceso e debe ser ela a que marque os seus tempos”. Escuchar testimonios de mujeres que sufren violencia machista en tu mismo concello o comarca también da una idea de que “non hai un prototipo de vítima, o único que teñen en común é que son mulleres”. La experta asegura que “aínda hai quen cuestiona ás mulleres con iso de por que aguantaron, de por que non escaparon. Tristemente segue poñéndose o foco noutro lugar, no da vítima e non no do agresor”.
Identificar las violencias
Sara Uris apunta que –sobre todo en las formaciones con las personas adultas– detecta que tanto entre hombres como en mujeres “costa identificar cousas como violencia, sobre todo no que se refire á violencia sexual dentro da parella”. De hecho conductas que están tipificadas en la legislación como delitos contra la integridad sexual de las mujeres no son percibidas como tal. “Esa é unha problemática e atópaste moitos casos destes. Daí que nas miñas charlas sempre incida niso, coa intención de que as mulleres que ao mellor están nunha relación de violencia, que non sempre ten que conlevar golpes ou a morte, saiba que está caendo nesa espiral”.
Además, en lo que respecta a la violencia sexual, la formadora reconoce que “hai moito tabú nese campo aínda hoxe en día porque ao mellor implica ao marido, á parella... Aínda hai moito traballo que facer ao respecto”. Este trabajo y esa formación también lo lleva esta educadora al ámbito escolar, en el que – aunque percibe la ola reaccionaria ante el feminismo sobre todo a través de la “machosfera e a redes sociais”–también detecta “rapazas que están moi empoderadas, que son loitadoras e que identifican perfectamente as violencias. E iso dá moitas esperanzas”.

Aunque haya un hueco para el optimismo, también lo hay para el realismo y Uris destaca que “aínda que os datos mostran que hai menos casos, segue habendo mulleres que sofren violencias, segue habendo nenos que tamén e por iso hai que seguir insistindo na formación e na educación”. De hecho apela a dar continuidad a proyectos en marcha –tanto entre jóvenes en centros escolares como entre adultos en otro tipo de talleres– y dotarlos de financiación suficiente para que puedan cumplir objetivos. “É sorprendente como as redes inflúen nos máis novos e como sempre hai o típico que quere rebentar a formación falando cun discurso e cunhas frases moi repetitivas”, declara Uris.
Precisamente esta senda educativa es la que han querido seguir con motivo de este 25-N en varios municipios de la Ría de Arousa. Lo que se persigue es poner el foco en los centros de secundaria para prevenir las conductas violentas hacia la mujer desde la juventud.
Destaca el caso del CPI Pontecesures, donde se está llevando a cabo el obradoiro ‘Falemos de Sexo’ por parte de la empresa Talentea, una propuesta cuyo objetivo es desmitificar la pornografía y hacer reflexionar a los adolescentes sobre emociones ligadas a la violencia machista como los celos o el amor posesivo. Según explica la educadora social, Lucía Pereda, actualmente “la media del primer contacto con la pornografía está en ocho años en los chicos, que suelen ser accidentales, pero después con 12 ya son de manera regular y consciente; y las chicas de media sobre los 14, sobre todo para saber qué se espera de ellas”, motivo por el que en las sesiones inciden mucho en esta materia, exponiendo que a día de hoy la pornografía es la primera fuente de información sexual para los jóvenes.
La educadora que imparte charlas en el CPI de Pontecesures advierte de que el porno es la principal fuente de acceso a la educación sexual de los jóvenes
“El problema principal es que, en el 90% de los videos más consumidos, hay una violencia explícita, física, verbal y sexual contra las mujeres”, afirma la experta. En consecuencia, esto ocasiona que los adolescentes se eduquen en un modelo en el que el hombre ejerce poder –e incluso violencia– sobre la mujer, y esta adopta una actitud sumisa y pasiva. “El placer de las mujeres no importa, está todo centrado en el deseo masculino”, comenta la educadora social.
Así, desde esta firma especializada lo que pretenden es dar información alternativa para que el alumnado tenga una perspectiva crítica sobre la pornografía y sea capaz de identificar y evitar conductas agresivas. “Nos estamos encontrando con que se están dando muchas relaciones de violencia sexual en la que ni los chicos son conscientes de que están agrediendo, ni las chicas de que están siendo agredidas”.
Pese a que en Pontecesures aún no ha concluido el obradoiro, la experiencia en otros centros les hace ver que “está teniendo buena acogida”. Aún así, destacan que sigue habiendo alumnos que “niegan las violencias y se muestran a la defensiva”. Señal de que aún queda mucha labor educativa en esta materia clave para erradicar la violencia.




















