
El vertido de unas 100 toneladas de aceite de palma en el muelle de Guixar, en Vigo, y que afectó tanto a la terminal como al mar tardará días en limpiarse. En todo caso el presidente de la Autoridad Portuaria de la ciudad olívica, Carlos Botana, insiste en que es “totalmente inocuo” tanto para las personas como para la fauna marina.
El responsable portuario explicó que el accidente se produjo cuando dos operarios de una empresa – que tiene una concesión para almacenar el aceite de palma– estaban abriendo la puerta de uno de los depósitos, ya que debían recibir una carga de un barco que estaba a punto de llegar a la ciudad. Pese a que los sensores de dicho depósito indicaban que estaba vacío, al manipular la puerta se produjo una “implosión” y salí una gran cantidad de aceite que se derramó por el muelle y el mar.
Al contacto con el agua y con el suelo, y debido a la diferencia de temperatura, el aceite se solidificó.
De inmediato el Puerto activó su plan de contingencias y el plan Camgal en su nivel 1. Además se desplegaron barreras anticontaminación, que lograron confinar la mayor parte del vertido, si bien algunos restos llegaron a la zona costera de Baiona. Hubo servicios trabajando día y noche en la zona.










